Valladolid, 15 de mayo. (EUROPA PRESS) – El presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE) y arzobispo de Valladolid, Luis Argüello, considera la visita del papa León XIV a España como un momento «de alegría, pero también de responsabilidad». Esta visita representa una oportunidad «de acoger y estar a la altura» y de vivir «la comunión en la Iglesia desde las diferencias y desde las diversas realidades donde está establecida».
El prelado subrayó que esta situación se convierte en un «signo e instrumento de paz», en declaraciones a los medios tras la presentación del musical ‘Jesús, el compañero perfecto’.
Aunque Argüello decidió no profundizar en sus reflexiones sobre el viaje del pontífice —quien llegará a Madrid el 6 de junio y visitará Barcelona, Gran Canaria y Tenerife hasta su retorno el 12 de junio—, afirmó que su presencia en la vida de la Iglesia implica, «como todo viaje apostólico», una oportunidad para «confirmar en la fe, la esperanza, la caridad y en la comunión misionera». Según su apreciación, para la sociedad española, representa «una llamada a la confianza, al diálogo respecto a la importancia de los proyectos comunes para avanzar en nuestra realidad como sociedad».
En esta línea, recordó el lema de la visita, ‘Alzad la mirada’, resaltando la elaboración de un himno que ha reunido a «gente de Canarias, de Cataluña, de Madrid». Este contexto lo utilizó como símbolo para apelar «a vivir la comunión en la Iglesia desde las diferencias, desde las diversas realidades donde la Iglesia está establecida».
El presidente de la CEE también mencionó que se está a la «espera» de conocer la nueva encíclica de León XIV —‘Magnífica Humanitatis’—, anticipando que reflexionará sobre la Inteligencia Artificial, enfatizando la «importancia de la humanidad, de la persona» frente a esta nueva herramienta.
«Para la Iglesia española, un viaje de una semana de duración, que es relativamente largo, es motivo de alegría, pero también de responsabilidad, de poder acoger y estar a la altura de lo que el Papa nos diga para el futuro de nuestra comunidad», argumentó, añadiendo que la «puerta de entrada» de León XIV será «un centro de Cáritas, de personas sin hogar», mientras que su salida estará marcada por la celebración de una eucaristía en Canarias, «con todo lo que eso significa».
