ASAJA Huesca ha expresado su inquietud ante la Dirección General de Agricultura de la Comisión Europea, enfocándose en el impacto de la nueva Política Agraria Comunitaria (PAC) en el campo aragonés y defendiendo el modelo de explotación familiar agraria de la provincia de Huesca. Esta organización agraria llevó a cabo una reunión de trabajo en Bruselas el pasado miércoles con Ricard Ramón, jefe de unidad de la Dirección General de Agricultura (DG AGRI), quien cuenta con más de 20 años de experiencia en las instituciones comunitarias.
Durante el encuentro, se discutió la incertidumbre que rodea al sector agrario ante la próxima reforma de la PAC. ASAJA Huesca enfatizó la necesidad de que el nuevo modelo garantice la viabilidad económica de las explotaciones familiares, que son fundamentales para el modelo agrario europeo. Ramón reconoció que estas explotaciones “vertebran el territorio y marcan la diferencia frente a otros modelos del resto del mundo”.
Ramón aclaró que la PAC no desaparecerá y seguirá siendo una “política común”, aunque atraviesa un contexto complicado debido al debate presupuestario, la situación geopolítica internacional y el cambio climático. También indicó que se está discutiendo la creación de un fondo único, cuya aprobación dependerá de los jefes de Gobierno, resaltando la necesidad de una PAC más flexible que se adapte a la diversidad de territorios europeos.
«LA REALIDAD»
El secretario general de ASAJA Huesca, Ramón Solanilla, destacó la “realidad” de provincias como Huesca, donde las limitaciones geográficas y naturales dificultan el desarrollo de grandes explotaciones. Subrayó que el modelo mixto de agricultura y ganadería es vital tanto desde un enfoque económico como territorial y ambiental. “Necesitamos un mayor apoyo a sectores como el ovino, caprino y vacuno extensivo en zonas de montaña y limitaciones geográficas. La realidad es tozuda, las explotaciones que se cierran en estos territorios difícilmente vuelven a abrirse”, afirmó.
En relación con los pagos directos, Ramón defendió que deben seguir vinculados a la hectárea, pero con un reparto más justo y eficiente, eliminando los derechos históricos y priorizando criterios sociales y territoriales. ASAJA Huesca coincidió en la importancia de avanzar hacia un sistema que beneficie al agricultor y ganadero profesional, señalando que la “degresividad” de los pagos debería iniciarse a partir de importes más elevados, alrededor de 60.000 euros, para no comprometer la rentabilidad de las explotaciones.
Además, la reunión abordó cuestiones clave como el relevo generacional, subrayando la importancia de reforzar las ayudas a jóvenes agricultores, especialmente en inversiones relacionadas con la agricultura de precisión, formación y modernización, así como digitalización. Se destacó también la aplicación de tecnología 4.0 en el sector agrícola, junto con la necesidad de revisar los programas LEADER para que recuperen su enfoque agrario original.
MERCOSUR
En otro orden de cosas, la delegación de ASAJA Huesca expresó su preocupación sobre la reciprocidad en los acuerdos comerciales como MERCOSUR, el control de fronteras, el uso de fitosanitarios y normativas como la ley de restauración de la naturaleza, que podrían afectar directamente la actividad agraria en la región.
Se discutieron temas de relevancia como la oposición a los aranceles al carbono que se prevé aplicar en enero de 2026 y el exceso de burocracia. También se solicitó la actualización de las cláusulas de salvaguarda al valor actual del sector, que no se han revisado en 20 años. ASAJA Huesca insistió en que el futuro de la PAC debe construirse a partir de las voces del sector, apoyando a las explotaciones viables y garantizando que la agricultura y la ganadería sigan siendo un pilar estratégico para Europa, especialmente en las áreas rurales.
MOVILIZACIÓN
ASAJA Huesca se unirá a más de 12.000 agricultores y ganaderos de toda Europa que se manifestarán en las calles de Bruselas este jueves, exigiendo una PAC justa que garantice la soberanía alimentaria europea y defienda el modelo de explotación agrícola y ganadera europeo, predominantemente familiar. Esta movilización refleja el malestar del sector ante políticas que, “en demasiadas ocasiones, se diseñan de espaldas a la realidad del campo y ponen en riesgo la continuidad de miles de explotaciones, especialmente en territorios con limitaciones naturales como Aragón”, criticaron.
En la reunión con Ricard Ramón también participaron José María Castilla, responsable de la oficina de ASAJA en Bruselas, así como otros miembros de la junta directiva y socios de la organización.
