
BURGOS, 24 de febrero. (EUROPA PRESS) – El expresidente del Gobierno José María Aznar ha afirmado que el interés fundamental de los «dirigentes populistas de la derecha en España, es decir, de Vox», radica en «no pactar» con el PP. Esto contrasta con la opinión de una parte «muy importante» de su electorado que desea llegar a acuerdos, dado que, según Aznar, los líderes de Vox consideran más atractivo el «fracaso de los ‘populares’ que su propio triunfo.
Durante un coloquio celebrado este martes en Burgos, Aznar cuestionó: «¿Y dónde queda el interés de España?». En este contexto, se refirió a un intento de negociación entre el PP y Vox que no prosperó, destacando que la política de «decir que no a todo no vale para nada».
La necesidad de un PP fuerte
En su intervención junto al presidente del PP de Castilla y León y candidato a la reelección a la Presidencia de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, Aznar subrayó la necesidad de un PP fuerte que pueda conseguir un respaldo sólido de «al menos 170 diputados» en el Congreso. Este número de escaños sería crucial para evitar la necesidad de pactar con Vox.
Asimismo, reclamó una mayoría similar para Castilla y León en las elecciones autonómicas que se llevarán a cabo el próximo 15 de marzo, argumentando que dicha mayoría otorgaría «estabilidad» a la región. «Cuanto más fuerte sea el gobierno aquí, mejor para la región y para España», agregó.
Aznar enfatizó que «no hay mayor fuerza que la libertad», recordando que en momentos críticos de la historia, «siempre ha ganado» porque «ha habido seres humanos, hombres y mujeres que han querido ser libres».
Inmigración y economía
Sobre el fenómeno de la inmigración, Aznar advirtió que «la inmigración actual es un paliativo indispensable» para la economía española, y no puede ser considerada un sustituto del «desastre demográfico» que enfrenta el país. Además, criticó la «polarización política» que impide abordar con seriedad debates estratégicos sobre temas como el envejecimiento de la población y el impacto de la inteligencia artificial.
El expresidente lamentó que «todo sea confrontación» en la actualidad y defendió un modelo de inmigración basado en la «ley y el control estricto de las fronteras». Criticó las propuestas de Vox sobre «expulsiones masivas», afirmando que prescindir de mano de obra extranjera «supondría el cierre inmediato de empresas y explotaciones agrícolas que dependen de estos trabajadores».
Continuar en el poder
Aznar también se refirió al actual jefe del Ejecutivo central, acusándolo de que «le importa todo nada, lo único que quiere es continuar en el poder». Aseguró que no le importa «desclasificar o regularizar» a tres millones de inmigrantes, solo busca desviar la atención de temas más serios, como el hecho de que «los terroristas están saliendo de las cárceles en el País Vasco». Reiteró que Pedro Sánchez posee un pacto con ETA para que salgan presos de las cárceles vascas.
En este sentido, destacó que a Sánchez «le viene bien tener un polo opuesto al que alimentar, pero a España le viene eso muy mal», sugiriendo que los «dirigentes del polo opuesto están encantados». También manifestó su interés por saber cuántas conversaciones hay entre los dirigentes del populismo de derechas y el Gobierno, reconociendo que este tipo de interacciones sí existen.
De espaldas al Parlamento
Finalmente, José María Aznar acusó al PSOE de haber «abandonado su identidad» y convertirse en una organización que «ha entregado el Estado a sus socios de coalición». Afirmó que no se puede «alardear de gobernar sin el Parlamento», citando como evidencia los tres años sin unas Presupuestos Generales del Estado, lo cual considera indeseable para España.
Aznar criticó además el «saqueo» de las instituciones mediante pactos con fuerzas «comunistas, secesionistas y con Bildu», instando a «recuperar el sentido de Estado» ante una deriva que «liquida el Estado de Derecho».
