
El pleno del Parlament de Baleares ha aprobado recientemente una proposición de ley de cogestión aeroportuaria, que otorga a la comunidad un mayor poder en la gestión de los aeropuertos. Esta norma tendrá que ser debatida en el Congreso de los Diputados, ya que modifica normativas estatales.
En la votación, la iniciativa logró el apoyo de MÉS per Mallorca, el PP, Més per Menorca y varios diputados no adscritos, sumando un total de 34 votos a favor. Mientras tanto, el PSIB y Unidas Podemos optaron por la abstención (19 votos), y Vox fue el único grupo en oponerse, con 5 votos en contra.
El texto busca añadir una disposición adicional al real decreto ley 13/2010, argumentando que es «fundamental e indispensable» que las Islas puedan «definir y gestionar» tanto las infraestructuras aeroportuarias como la política aérea. El objetivo es que los beneficios económicos se traduzcan en prosperidad, mejoren la calidad de vida de los residentes y se preserven el medio ambiente.
El control sobre las rutas aéreas y la planificación de vuelos, según se indica en el fundamento de la ley, afectará «de manera clara y directa» a los flujos turísticos, impactando así al principal sector económico del archipiélago. Actualmente, el rol de las comunidades autónomas se basa en comités de coordinación aeroportuaria con una función más informativa que participativa, lo que subraya la necesidad de «una mayor capacidad de participación e influencia».
La propuesta busca expandir las funciones de estos comités, asegurando que todas las decisiones sean vinculantes y permitiendo su convocatoria a petición de cualquiera de los miembros, con al menos dos reuniones anuales. Además, las instituciones autonómicas tendrían una mayor representación que las estatales, otorgándoles así más capacidad para influir en las decisiones.
La Alianza entre MÉS y el PP
Josep Castells, portavoz de MÉS per Menorca, defendió la necesidad de adaptar la ley, argumentando que los mismos criterios aplicados a la Península no son adecuados para la realidad de Baleares. «Desde un punto de vista puramente racional se ve que es deseable tener un modelo diferenciado», enfatizó.
Ferran Rosa, diputado de MÉS per Mallorca, recordó que el Parlament ha votado a favor de la cogestión aeroportuaria en numerosas ocasiones en las últimas décadas, sin que se haya observado mejora alguna. La privatización de Aena, según Rosa, ha ido acompañada de un aumento significativo en el número de pasajeros y en los precios de los vuelos, dejando a Baleares en una posición de desventaja. «Estamos cansados de ser los últimos de la fila», expresó.
El PSIB defiende otro modelo
Marc Pons, portavoz adjunto del grupo parlamentario socialista, argumentó que el texto inicial tenía un «difícil encaje» en la Constitución y la Ley de Autonomía. Pons también señaló que sería «económicamente inviable», afectando el 49% de Aena en manos de accionistas privados que debería ser expropiado o comprado.
El socialista abogó por un modelo que emule el acuerdo logrado entre el Gobierno y el País Vasco, el cual prometió ser más ambicioso y viable. Este modelo sería más fácil de llevar al Congreso, donde las posibilidades de aprobación del acuerdo actual son inciertas.
Vox carga contra el PP
Sergio Rodríguez, portavoz adjunto de Vox, criticó al PP por su alianza con MÉS per Mallorca y Més per Menorca, acusándolos de buscar más competencias a pesar de no tener la capacidad necesaria para gestionarlas. Rodríguez se unió a los socialistas para afirmar que la proposición ha sido «castrada», al no asemejarse en absoluto al texto original.
Finalmente, el diputado de Unidas Podemos, José María García, expresó su deseo de que la propuesta legislativa finalmente pueda ser aprobada en el Congreso, mientras que Idoia Ribas, diputada no adscrita, centró su intervención en criticar a Vox y el PP sin profundizar en la cogestión aeroportuaria.
