LAS PALMAS DE GRAN CANARIA, 29 de agosto. (EUROPA PRESS) – La consejera de Bienestar Social, Igualdad, Juventud, Infancia y Familias del Gobierno de Canarias, Candelaria Delgado, ha calificado la declaración de contingencia migratoria en las islas, notificada este viernes por el Ministerio de Juventud e Infancia, como un «paso histórico» tanto para la comunidad autónoma como para España.
En unas declaraciones difundidas a los medios de comunicación, Delgado explicó que la aprobación definitiva del pasado martes del Real Decreto que establecía la capacidad ordinaria de cada comunidad autónoma, junto con la decisión de activar la contingencia migratoria, significa que, por primera vez, Canarias dispone de un marco legal y estable para el reparto solidario de los menores migrantes no acompañados en todo el territorio nacional.
La consejera subrayó que esta medida ayudará a aliviar la presión a la que el archipiélago ha estado sometido durante mucho tiempo y representará «un importante avance no solo para Canarias, sino para todo el país en su conjunto».
Según Delgado, «el archipiélago ha demostrado durante años su capacidad de acogida y su humanidad, pero necesitábamos respaldo para hacer frente a una situación de colapso que se había tornado insostenible tanto para los canarios como para los propios menores, y que ya no podía ser afrontada en solitario».
Asimismo, destacó que el nuevo mecanismo adoptado permitirá descongestionar los recursos de acogida en las islas y garantizará una atención digna, humana y de calidad a los menores que llegan a Canarias.
HACE UN LLAMAMIENTO A LA SOLIDARIDAD DE LAS CCAA
Por otro lado, Delgado hizo un llamamiento a la solidaridad de las comunidades autónomas y enfatizó la necesidad de «contar con una respuesta solidaria y coordinada, donde todas las autonomías compartan la responsabilidad, teniendo en cuenta que todos los niños y niñas deben ser atendidos porque gozan de los mismos derechos, sin importar dónde vivan».
Finalmente, recordó que «la protección de la infancia es una prioridad y su interés debe estar siempre por encima de cualquier otra consideración, especialmente en situaciones como esta, en la que los menores llegan solos y se encuentran en una situación de extrema vulnerabilidad».
