Los viceconsejeros Octavio Caraballo y Francis Candil han mostrado su apoyo en Nuakchot al torneo «Balón de la Esperanza», que involucra a aproximadamente 2.000 jóvenes de nueve barrios de la capital mauritana. Este evento es parte de un esfuerzo más amplio del Gobierno de Canarias para impulsar el desarrollo social y económico en la región.
Un Torneo que Inspira Oportunidades
La iniciativa «Balón de la Esperanza», promovida por la Federación de Fútbol de Mauritania (FFRIM), busca acercar el fútbol a los jóvenes mauritanos. Con la creación de un torneo que se desarrollará en los barrios más vulnerables del país, se espera aglutinar a más de 70 equipos, generando nuevas oportunidades a través del deporte, especialmente en un continente que se prepara para acoger de nuevo la Copa del Mundo FIFA, con el Mundial 2030 programado entre España, Marruecos y Portugal.
Durante su segunda jornada en Mauritania, Caraballo y Candil profundizaron en los detalles del torneo, que está coordinado por la Fundación Canaria Mauritana para el Desarrollo Económico y Social, la Federación Nacional de Fútbol de Mauritania y el Ministerio de Juventud, Deportes y Bienestar Social de Mauritania.
Caraballo destacó que este proyecto también pretende fortalecer la cohesión comunitaria, reducir la vulnerabilidad social y establecer modelos positivos en cada barrio. Asimismo, enfatizó que la iniciativa irá acompañada de «campañas de sensibilización sobre los riesgos de la migración en la peligrosa Ruta Atlántica, así como de proyectos de integración social». «Nuestra esperanza al poner en marcha esta competición es poder transformar vidas a través del deporte», afirmó.
Enfoque en la Migración y Oportunidades
El viceconsejero del Gabinete del Presidente subrayó que iniciativas como esta son fundamentales para el desarrollo económico y social de África. En su opinión, la única respuesta efectiva al fenómeno migratorio es ofrecer oportunidades a la juventud en su lugar de origen «en lugar de levantar muros». Agregó que «nadie arriesga su vida en un cayuco si puede quedarse en su país», y enfatizó la necesidad de abordar la migración como un fenómeno estructural que requiere soluciones en los países de origen y tránsito, «escuchando a las personas y viniendo aquí para atender la situación», insistiendo en la importancia de «crear oportunidades».
El viceconsejero de Bienestar Social, Francis Candil, también se manifestó en esta línea, recordando que Mauritania, junto con Senegal, es uno de los principales puntos de partida para los cayucos que llegan a Canarias. Destacó la «necesidad y la obligación moral» de ofrecer oportunidades a los jóvenes en su propio país, lo que contribuirá a reducir la cifra de personas que pierden la vida en el mar intentando llegar a Europa.
La Esperanza en el Deporte
El proyecto fue presentado por el director deportivo de la FFRIM, Luis Fuertes, quien destacó que esta competición está diseñada para «motivar y dar esperanza» a 2.000 jóvenes de entre 18 y 25 años provenientes de los barrios más desfavorecidos de Nuakchot. La capital mauritana cuenta con aproximadamente 1,5 millones de habitantes, de los cuales más de la mitad son menores de 21 años. «Cuando el balón rueda, la esperanza entra en juego», enfatizó Fuertes.
El torneo, que incluirá a 72 equipos de nueve barrios, busca promover la integración social, el desarrollo de talentos y «reducir el interés por la migración». La competición se estructurará en varias fases, comenzando con campeonatos locales, seguidos de eliminatorias regionales y culminando en una final nacional.
Además, «Balón de la Esperanza» integra programas significativos de formación para entrenadores, árbitros y líderes juveniles, fomentando la participación activa de las mujeres en la organización y el arbitraje.
Visita al Proyecto Ecca Social
En su jornada de trabajo en Mauritania, los representantes del Gobierno de Canarias también visitaron el proyecto Ecca Social, que desarrolla iniciativas enfocadas principalmente en mujeres, proporcionándoles educación para la salud que abarca desde la promoción de la higiene, el cuidado materno-infantil, hasta la prevención de la violencia de género.
Candil subrayó que este proyecto, financiado por el Ejecutivo autonómico, busca dotar a la población femenina en Mauritania «de herramientas y recursos para que sus condiciones de vida mejoren». Durante su visita, los representantes canarios manifestaron su intención de continuar colaborando con proyectos ligados a la formación, lo que hicieron saber también al ministro de Formación Profesional, Artesanía y Oficios, Mohamed Malainine Ould Eyid. Además, el Gobierno de Canarias impulsa un Clúster de Moda de Mauritania para dinamizar y promover la autonomía y el talento de las mujeres mauritanas.
