La iniciativa, puesta en marcha por Islas Responsables Lab (IRLab) del Gobierno de Canarias, busca conectar los sectores tradicionales del archipiélago con la ciencia y el desarrollo tecnológico. En esta ocasión, se realizó un recorrido marítimo por la costa de Tazacorte con el objetivo de potenciar la innovación marina y la sostenibilidad ambiental y económica, además de retener el talento local.
Poner de relieve las posibilidades que se abren en el archipiélago en innovación azul es el principal reto asumido por la nueva edición de Rutas 2030, un programa cuyo propósito es evitar la pérdida de población en zonas rurales y mantener la identidad y cultura de las islas a través de sus costumbres y tradiciones.
La Viceconsejería del Gabinete de la Presidencia del Gobierno de Canarias, en colaboración con el Cabildo de La Palma, celebró este sábado un evento de Rutas 2030, que incluyó una travesía en la costa de Tazacorte. Durante el recorrido, se presentaron distintos retos vinculados al territorio local, entre ellos el impulso de la economía azul y la innovación marina, la atracción y retención de talento, así como la sostenibilidad ambiental y socioeconómica.
La iniciativa reunió a representantes institucionales, agentes del territorio, profesionales y expertos en el ámbito de la innovación y la sostenibilidad para reflexionar sobre los retos y oportunidades de la economía azul en Canarias. En este contexto, el viceconsejero del Gabinete del Presidente, Octavio Caraballo, destacó la importancia de territorializar los objetivos de la Agenda Canaria 2030 para obtener avances reales que impacten en la vida de la ciudadanía. Subrayó que “no puede haber sostenibilidad ni avances sin conocimiento compartido”, convirtiendo la transferencia de conocimiento en uno de los ejes principales del proyecto.
“Creemos en un ecosistema académico abierto, que escucha y aprende junto a la ciudadanía para avanzar manteniendo sus valores y costumbres, ofreciendo las mejores condiciones de vida a las personas, independientemente de la isla en la que residan”. Caraballo también resaltó la labor fundamental de las universidades y centros de investigación en este camino.
El viceconsejero enfatizó la necesidad de considerar las singularidades de cada territorio del archipiélago y ofrecer propuestas adaptadas a cada uno. Como ejemplo, mencionó que una anterior edición de Rutas 2030 se situó en El Paso, con propuestas totalmente diferentes a las planteadas en Tazacorte, siempre con la vista puesta en el océano y la innovación azul.
Canarias, ubicada en medio del Atlántico y con un ecosistema científico-tecnológico en constante expansión, ha colocado la innovación azul como uno de los ejes prioritarios de su estrategia de innovación, siendo clave para liderar el desarrollo sostenible ligado al mar.
El presidente del Cabildo de La Palma, Sergio Rodríguez, también se refirió a la apuesta del actual equipo de gobierno insular por el Blue Innovation Center, un “proyecto estratégico que, de la mano de Plocan, ponemos en marcha para transformar a la isla en un referente internacional de investigación y desarrollo vinculado al mar”. Este proyecto no solo busca diversificar la economía insular en el sector marino, sino que también continúa la línea de trabajo para atraer y retener talento joven, así como inversiones en materia tecnológica.
El alcalde de Tazacorte, David Ruiz, subrayó las posibilidades que se abren para este municipio con el desarrollo científico y la innovación azul en el puerto de Tazacorte, ya que el objetivo es “un desarrollo turístico sostenible fomentando actividades que potencien la economía azul”. Destacó la elección de este espacio para llevar a cabo una nueva edición de Rutas 2030, que es la primera de carácter marítimo, y señaló que entre sus previsiones figura convertir a este puerto en un referente para campeonatos de fotografía submarina y ferias gastronómicas relacionadas con productos del mar. Además, recordó que Tazacorte es el segundo destino turístico de España en avistamiento de cetáceos.
Retos
En la edición de Rutas 2030 celebrada en Tazacorte se abordó la necesidad de dinamizar el puerto como un espacio estratégico para nuevas actividades vinculadas a la reparación naval, la innovación turística, el buceo, el avistamiento de cetáceos y las energías renovables offshore. También se discutió cómo compatibilizar estos sectores emergentes con prácticas tradicionales relacionadas con la pesca, el agua y la vida costera.
Durante el recorrido marítimo, se puso énfasis en la importancia de promover la formación y capacitación para despertar nuevas vocaciones entre jóvenes y profesionales, evitando la pérdida de talento y creando oportunidades vinculadas a la economía azul.
En este proceso, el futuro Blue Innovation Center (BIC) se plantea como un espacio clave para impulsar la innovación, divulgación y conexión entre comunidad, conocimiento y territorio. Este centro aspira a convertirse en un nodo de referencia internacional para el desarrollo de proyectos vinculados a la innovación azul, favoreciendo la colaboración entre empresas, instituciones, investigadores y ciudadanía.
Con esta nueva propuesta celebrada en La Palma, el Ejecutivo autonómico continúa con la implementación de la Agenda 2030 y una de sus propuestas más participadas, las Rutas 2030, que están programadas para conectar los sectores más tradicionales del archipiélago con la ciencia. Hasta la fecha, ya se han realizado eventos en Gáldar (Gran Canaria), La Frontera (El Hierro), Tinajo (Lanzarote), El Paso (La Palma) y Puerto del Rosario (Fuerteventura).
Proyectos innovadores
Rutas 2030 representa una apuesta por la sostenibilidad como motor de innovación, con el fin de que el impacto de la ciencia y la tecnología alcance a todo el territorio del archipiélago. Además, es una oportunidad para involucrar a los municipios en los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
El objetivo es acercar la innovación, el desarrollo y el talento a las zonas rurales, aplicándolos en el día a día de quienes residen en estos núcleos poblacionales. A través de Rutas 2030, profesionales y expertos en ciencia y tecnología participan en diversas actividades en localidades de alto valor medioambiental y etnográfico, con el fin de conocer de cerca proyectos innovadores e intercambiar ideas y propuestas con interlocutores locales.
Esta dinámica busca fomentar que la ciencia y la tecnología generadas en las empresas y centros de investigación de las islas se conozcan mejor y se acerquen a las oportunidades y retos que existen más allá de las grandes ciudades del archipiélago, promoviendo así que todos los territorios avancen de manera equitativa en la resolución de los retos actuales de desarrollo.
