El próximo año se continuará con este proyecto que se desarrolla a nivel nacional, y con el que colabora la Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio, para intentar equipar con un dispositivo GPS a un alimoche adulto en Castilla y León. El objetivo es identificar y conocer mejor algunos aspectos de la biología de esta especie y, principalmente, detectar sus amenazas.
10 de agosto de 2025
Castilla y León | Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio
El alimoche (Neophron percnopterus) es uno de los cuatro buitres reproductores presentes en España, el más pequeño en tamaño y con una característica silueta de color blanco y negro en el caso de los adultos, además de una peculiar cola cuneiforme.
Con casi 1.500 parejas reproductoras, España alberga casi la mitad de la población de Europa, lo que la convierte en una de las naciones responsables de la conservación de esta especie en el continente.
A nivel global, el alimoche se encuentra en la categoría ‘en peligro’ y presenta una tendencia negativa. En España, las poblaciones peninsulares y de Baleares están catalogadas como ‘vulnerables’, mientras que las poblaciones existentes en las islas Canarias están clasificadas ‘en peligro’. Durante el último censo nacional realizado en 2018, se registró una leve estabilidad en comparación con el censo anterior, aunque censos más recientes a nivel local muestran descensos en varias comunidades españolas.
Las principales amenazas para el alimoche en España, especialmente en territorio peninsular, son el envenenamiento y las colisiones, además de las molestias en zonas de reproducción causadas por actividades deportivas y de recreo.
Iniciativas de Conservación
Dado que España juega un papel muy importante en la conservación del alimoche en Europa, junto al probable descenso de su población en la actualidad, AMUS-Acción por el Mundo Salvaje ha iniciado un proyecto a nivel nacional. Este proyecto, en colaboración con la Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio en Castilla y León, busca identificar y conocer mejor algunos aspectos de su biología (uso del espacio, migración, etc.) y, principalmente, detectar sus amenazas. Para ello, se equipará con dispositivos GPS a 17 alimoches en Castilla y León, Aragón, Castilla-La Mancha, Extremadura y Navarra, concretamente 12 pollos y 5 adultos.
En este primer año de proyecto, el esfuerzo se ha centrado en equipar con GPS a los pollos durante su estancia en el nido, logrando colocar estos dispositivos en 10 individuos de varias comunidades españolas. Adicionalmente, se ha conseguido equipar a 2 adultos con GPS en el norte del país.
En Castilla y León, durante este año, se ha equipado con dispositivos GPS a 4 pollos de alimoche en León, Salamanca y Zamora. También se han tomado muestras para el estudio toxicológico a 6 pollos, dado que en algunos nidos las parejas reproductoras lograron criar dos pollos. El próximo año se continuará con este trabajo en la Comunidad, intentando equipar con un dispositivo GPS a un alimoche adulto.
Proyecciones a Futuro
A nivel nacional, en 2026 se continuará con el proyecto para equipar con GPS a los alimoches restantes y, en años posteriores, se realizará el seguimiento de estas aves tanto en España como en las zonas de invernada en África, en la medida de lo posible gracias a estos dispositivos GPS.
Seguimiento de las Aves a Largo Plazo
Este proyecto prevé seguir a estas aves al menos durante un periodo de 3-5 años, lo que aportará información valiosa para la gestión y conservación de esta especie en España.
Además de la acción de estudio y detección de amenazas a través de los dispositivos GPS, el proyecto también contempla profundizar en el conocimiento y detección de otras amenazas menos visibles que las colisiones o el envenenamiento, pero que tienen un gran impacto en muchas especies silvestres, especialmente aquellas necrófagas como el alimoche.
Actualmente, existen una serie de tóxicos (metales pesados, antibióticos y antiinflamatorios) que pueden causar efectos desde leves hasta muy severos e incluso mortales en las aves rapaces. Por esta razón, a todas las aves que forman parte del proyecto se les realizará un estudio toxicológico para detectar los niveles de diversas sustancias de los grupos de tóxicos mencionados previamente y evaluar, en base a esos niveles, su peligrosidad para las aves, lo que ofrecerá una visión de la presencia de estos tóxicos en las poblaciones estudiadas a nivel local y nacional.
Este esfuerzo cuenta con el apoyo de la Fundación Iberdrola España y el Hawk Mountain Sanctuary. Asimismo, ha sido fundamental la colaboración de los técnicos y agentes medioambientales de Castilla y León, quienes han llevado a cabo una labor de seguimiento excepcional de los nidos y las parejas reproductoras de alimoche involucradas en este trabajo. En particular, el GRIA-Grupo de Intervención en Altura ha accedido a los nidos para el marcaje de los pollos, así como el Centro de Recuperación de Animales Silvestres de Castilla y León en Valladolid, que ha facilitado el tratamiento de las muestras biológicas.
