El Tribunal Supremo de Brasil ha decretado este lunes arresto domiciliario para el expresidente brasileño Jair Bolsonaro (2019-2023) por incumplir algunas de las medidas cautelares impuestas debido a su supuesta responsabilidad en la financiación de una trama para entorpecer desde Estados Unidos la causa en su contra por golpe de Estado.
La defensa de Bolsonaro niega incumplimiento alguno
MADRID, 5 (EUROPA PRESS)
El juez Alexandre de Moraes, encargado del caso, anunció el arresto domiciliario de Jair Messias Bolsonaro debido al «reiterado incumplimiento de las medidas cautelares previamente impuestas.» Además, se ha ordenado una operación de registro e incautación en el domicilio de Bolsonaro en Brasilia. El exmandatario tiene prohibido recibir visitas, excepto las de sus abogados, y no puede utilizar teléfonos móviles, incluidos los de terceros. Actualmente, utiliza una tobillera electrónica.
La decisión se produjo después de que Bolsonaro utilizara las cuentas de redes sociales de su primogénito, Flávio, durante manifestaciones en su apoyo, lo que se interpretó como un intento de presionar al Tribunal Supremo.
La defensa se muestra sorprendida
La defensa del expresidente se mostró «sorprendida por la imposición del arresto domiciliario,» argumentando que «Bolsonaro no ha incumplido ninguna medida,» según declaraciones recogidas por medios brasileños. Sus abogados sostienen que su mensaje a los manifestantes no puede considerarse un incumplimiento de la medida cautelar.
Paralelamente, el Departamento de Estado de Estados Unidos ha denunciado que el juez de Moraes, quien ha sido sancionado por violaciones de derechos humanos, sigue utilizando las instituciones brasileñas para silenciar a la oposición. Washington condenó la orden de arresto domiciliario y exigió responsabilidades a quienes apoyen esta sanción.
La Policía brasileña registró el domicilio de Bolsonaro a mediados de julio por su supuesta implicación en la financiación de una trama en Estados Unidos, destinada a defender la aplicación de aranceles y sanciones contra autoridades brasileñas, incluidos jueces del Tribunal Supremo, cuyos visados han sido revocados por Washington.
Según las investigaciones, Bolsonaro habría utilizado hasta 2.000.000 reales (300.000 euros) para hacer campaña a través de su hijo, Eduardo, en Estados Unidos, en favor de estas sanciones, en un contexto en el que el presidente Donald Trump ha mostrado un interés inusual por su situación judicial.
Recientemente, la Fiscalía solicitó que Bolsonaro sea declarado culpable en el juicio por golpe de Estado, lo que podría acarrear penas de prisión de hasta 40 años, además de la inhabilitación indefinida para ocupar cargos públicos.
Junto a Bolsonaro, otras siete personas forman parte del núcleo central de la trama golpista que intentó mantenerse en el poder tras las elecciones de octubre de 2022. Se enfrentan a acusaciones de asociación criminal, intento de abolir de manera violenta el Estado de derecho, golpe de Estado y daños al patrimonio durante las protestas que tuvieron lugar el 8 de enero de 2023.
