PALMA, 27 Ago. (EUROPA PRESS) – Una mujer suiza residente en Mallorca y una pariente suya que vive en el país alpino han iniciado un proceso para reclamar parte de una herencia que dejó un millonario francés del siglo XIX llamado Esteban Descloux, que se casó con una menorquina hace unos 200 años.
Las dos parientes se han puesto en contacto con el Bufete Osuna, especialista en este tipo de casos, para reclamar su participación en un gran patrimonio que incluiría castillos, palacios, casas, fincas rústicas, joyas y otros bienes, además de muchas obras de arte.
Documentación y antepasados
El abogado Fernando Osuna ha explicado que las supuestas descendientes tienen suficiente documentación y árboles genealógicos que acreditan que proceden del mismo tronco familiar.
Origen del ‘caballero Descloux’
Existen dos versiones respecto al origen del conocido como ‘caballero Descloux’. Por un lado, podría tratarse de un empresario que hizo fortuna dedicándose al transporte marítimo en las primeras décadas del siglo XIX, mientras que otras hipótesis apuntan a que era un militar con relaciones con la nobleza.
Herederos renunciantes y litigios
El letrado ha señalado que algunos de los herederos renunciaron a la herencia y que hubo litigios y conflictos familiares. Además de la fortuna de Desclaux, existe otro patrimonio vinculado a esta herencia, en la que hay un castillo en Mónaco y muchas viviendas y tierras. Algunos de los descendientes fallecieron sin dejar hijos, por lo que la línea colateral quedó abierta.
Primeros pasos del procedimiento
El procedimiento acaba de empezar y los primeros pasos consisten en la identificación y localización de los castillos, palacios, viviendas, joyas, obras de arte y todo el patrimonio en general. También se realizará la búsqueda de testamentos para averiguar qué personas poseen los bienes y conseguir la documentación pertinente en los Registros de la Propiedad y Notarías. De manera paralela, se contactará con los familiares vinculados a la herencia.
Reclamos anteriores
En los años 60 del siglo pasado, la herencia del millonario ya fue reclamada por dos familias mallorquinas.
