
BILBAO, 3 Feb. (EUROPA PRESS) – Cebek prevé que 2026 se mantenga en la senda del «crecimiento sostenido» en una coyuntura que afrontan con «prudencia y realismo». En este contexto, la defensa del margen para las empresas se presenta como «el reto por excelencia». Además, ha llamado a abordar la negociación colectiva «sin imposiciones» e incluir, entre otros, acuerdos para reducir el absentismo, que consideran «un problema social».
Este análisis de las perspectivas para este año se ha realizado durante la presentación de los resultados de una encuesta realizada por Cebek en enero a 383 empresas, conocidos en rueda de prensa por el presidente de la patronal vizcaína, Guillermo Buces, y su secretario general, Francisco Javier Azpiazu.
Guillermo Buces ha afirmado que ven la coyuntura con una «mezcla de prudencia y realismo» después de que 2025 se cerrara mejor de lo previsto a inicio de año. La patronal vizcaína comparte las previsiones del Gobierno vasco y la Diputación vizcaína, las cuales estiman que el PIB crecerá alrededor del 2% en 2026, con crecimiento, sobre todo, en el sector servicios, mientras que la industria constata «problemáticas».
En este sentido, Buces ha asegurado que esperan mantener en 2026 la senda de «crecimiento sostenido», aunque las empresas están condicionadas «por tensiones que pueden dificultar aún más llegar a los resultados y escenarios previstos».
El responsable de Cebek ha apuntado que las empresas afrontan este año con optimismo pero con cautela. En este sentido, un 61,6% espera un ejercicio positivo, un 33,3% prevé que será regular y solo un 5,1% apunta a un balance negativo.
La encuesta también muestra que el 47% de las empresas prevé aumentar su facturación, mientras que un 39% espera mantenerla y solo un 13% considera que tendrá una disminución. Sin embargo, según Buces, la situación es más complicada cuando se evalúa la rentabilidad esperada, ya que solo un 31% de las empresas espera mejorar su margen. «La defensa del margen es el reto hoy por excelencia», ha añadido.
Desde Cebek se ha abogado por una negociación colectiva «sin imposiciones y con una mayor agilidad», evitando así «la confrontación y el conflicto». Además, se ha defendido la inclusión en los acuerdos textos que reduzcan el impacto del absentismo en las empresas, un tema que consideran crítico.
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