El presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo, ha admitido que se le queda «cara de bobo» si la quita de deuda a las comunidades autónomas no es «igual para todos los españoles». Esta declaración se produjo en el marco de los actos conmemorativos de la Virgen del Pino, donde enfatizó la importancia de la equidad en la condonación de deudas.
¿Por qué sería injusto?
En sus declaraciones, Clavijo expresó su preocupación por que, si el Gobierno central lleva a cabo una condonación de deuda, no debería haber diferencias significativas entre comunidades. «Un catalán o un andaluz podrían recibir casi 1.000 euros más de condonación que un canario», subrayó, indicando que esto sería un agravio comparativo.
El compromiso de Canarias
Clavijo destacó que Canarias ha «hecho la tarea» y ha gestionado de manera eficiente durante la crisis financiera, evitando asumir compromisos superiores a su capacidad. Esa actitud responsable ha resultado en «dificultades» para la población, quienes han tenido que enfrentar los efectos de esta crisis sin el respaldo financiero que se ha ofrecido a otras comunidades.
Crítica a la desigualdad en la distribución de recursos
Según el presidente, es injusto que aquellos que gestionan de forma eficiente se vean penalizados. Clavijo criticó que Canarias tenga que asumir parte de la deuda generada por otros territorios, mencionando el deseo de la comunidad de contar con más recursos para áreas como la educación y la sanidad.
Expectativas en el Congreso
Mirando hacia el futuro, Clavijo espera que durante la tramitación en el Congreso, el PSOE considere estas razones. «El ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, debería trabajar para corregir la situación y garantizar que la condonación de la deuda sea equitativa para todos los españoles», afirmó Clavijo. Se muestra optimista en que esta discusión llevará a una resolución más justa y equilibrada.
Reflexionando sobre la deuda
Finalmente, Clavijo remarcó que «la deuda no desaparece, no se esfuma, simplemente se distribuye entre todos los españoles». Para él, aceptar la carga de la deuda de otros territorios no es una solución justa.
