La consejera de Economía, Hacienda y Empleo de la Comunidad de Madrid, Rocío Albert, ha alertado sobre el impacto del nuevo sistema de financiación autonómico presentado por el Gobierno de España, el cual obliga a la región a aportar 850 millones de euros más, mientras que Cataluña recibirá 750 millones de euros menos.
Críticas al nuevo modelo de financiación
Albert ha calificado esta situación como un «artificio de principio de año» destinado a mantener contentos a los independentistas que, según ella, son quienes permiten al presidente Sánchez seguir en el cargo. En una entrevista en ‘Telemadrid’, criticó duramente la falta de apoyo que el Ejecutivo central tiene para aprobar este acuerdo, ya que no cuenta con el respaldo de partidos como Junts, Compromís o el PP. Considera que esta medida es «una manera de dar una patada hacia adelante».
Irregularidades en el proceso de presentación
La consejera también cuestionó el proceso a través del cual se ha presentado el acuerdo de financiación, indicando que no se hizo con la debida tramitación en el Consejo de Política Fiscal y Financiera y que se ha llevado a cabo «al dictado de quienes son sus amos, que son los independentistas catalanes, en este caso, Esquerra Republicana».
Disparidad en las aportaciones entre comunidades autónomas
En su crítica al plan del Ministerio de Hacienda, encabezado por María Jesús Montero, Albert destacó que Madrid actualmente recibe «básicamente la mitad» de lo que recibe Cataluña, pero al mismo tiempo se le exige una mayor aportación al sistema de financiación autonómica. Subrayó que «Madrid pasa a aportar 850 millones de euros más y, curiosamente, Cataluña pasa a aportar 750 millones de euros menos», poniendo de relieve que el modelo no está construido de manera coherente.
Afirmaciones sobre el sistema de solidaridad
Albert defendió la importancia del sistema de solidaridad, afirmando que la Comunidad de Madrid está «al servicio de España», ya que aporta el 76% del total del sistema de financiación. No obstante, rechazó el principio de ordinalidad propuesto por Cataluña, enfatizando que Madrid no es «regionalista ni independentista», sino que busca prestar más servicios a los menos favorecidos sin que esto signifique que los recursos sean desviados a los independentistas.
Escepticismo sobre las intenciones del Gobierno Central
Finalmente, criticó a Montero por intentar «cuadrar el círculo» para satisfacer a los independentistas, especialmente teniendo en cuenta que se acercan elecciones en Andalucía. Albert calificó de «poco creíble» el sistema presentado, recordando que el presidente Juanma Moreno ya ha expresado su desacuerdo, afirmando que las comunidades infrafinanciadas «pasan a estar un poquito mejor financiadas», mientras que Cataluña, que no estaba infrafinanciada, «pasa a estar sobrefinanciada».
