MURCIA, 18 de marzo de 2023 (EUROPA PRESS) – El Gobierno regional y la asociación de consumidores Consumur exigen al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible la adopción de soluciones concretas y urgentes para reabrir la línea ferroviaria Cartagena-Albacete y avanzar en la modernización de este corredor estratégico, según fuentes de la Comunidad.
El director general de Movilidad y Transportes, José Antonio Verdú, ha subrayado este miércoles la posición unánime de la Comisión en Defensa del Corredor Ferroviario Cartagena-Albacete, promovida por esta asociación de consumidores, tras la reunión mantenida por vía telemática con representantes del Ministerio y de ADIF junto a Consumur y representantes locales.
Contexto y Necesidades del Corredor
La Comisión, que agrupa a administraciones, organizaciones empresariales, sindicatos y colectivos sociales de la Región de Murcia, Almería y Albacete, se creó con el objetivo de reivindicar la necesidad de reabrir la línea directa, cerrada desde hace más de cuatro años, y recuperar los servicios ferroviarios suprimidos.
En este sentido, Verdú ha reclamado la restitución de los servicios ferroviarios existentes entre Cartagena y Madrid, con trenes Alvia S-730, así como la puesta en marcha de servicios regionales que permitan recuperar la conectividad de comarcas como Cartagena y el Mar Menor, y volver a enlazar municipios como Cieza o Hellín con Albacete y Madrid.
Críticas al Ministerio de Transportes
Durante la reunión, el Ministerio ha trasladado que «no contemplan el desdoblamiento de esta línea férrea», una postura que Verdú ha rechazado, considerándola «insuficiente para dar respuesta a las necesidades presentes y futuras del corredor».
Asimismo, ha remarcado que la recuperación de la línea Cartagena-Chinchilla «no solo es viable, sino que es necesaria para garantizar el desarrollo logístico, industrial y social del interior y el noroeste de la Región, que no pueden quedar relegados de la conexión ferroviaria del siglo XXI».
Beneficios de la Conexión Ferroviaria
La adaptación de esta infraestructura posibilita también la creación de servicios de cercanías entre Murcia y el resto de municipios de la Vega Media, además de la Comarca del Noroeste, así como entre Hellín y Albacete.
Verdú destaca que «conectar por tren los territorios de interior es una clara apuesta por la movilidad sostenible y el medio ambiente, ya que reduciría considerablemente el tráfico en las carreteras, concretamente en las de acceso a la capital».
Desafíos de la Alta Velocidad
Respecto a las obras de la Alta Velocidad del Corredor Mediterráneo que conectan Cartagena con Murcia, en el tramo Riquelme-bifurcación del Reguerón, Verdú ha advertido que «el diseño previsto con un túnel de vía única en la Sierra de Altaona supondrá un cuello de botella que limitará la capacidad del corredor tanto para el transporte de viajeros como de mercancías, especialmente en un contexto de crecimiento vinculado a la ampliación del Puerto de Cartagena».
Para el Ejecutivo regional, esta solución es inadmisible, ya que «no responde a una visión estratégica de futuro y condiciona el desarrollo de una infraestructura clave para la competitividad de la Región y del conjunto del sureste», indica Verdú, quien insiste en la necesidad de dotar al corredor de doble vía en los tramos críticos.
Aislamiento Ferroviario y Compromisos Regionales
Por otro lado, Verdú ha lamentado «la ausencia de avances en otras conexiones ferroviarias como el tramo Lorca-Baza-Guadix», cuya reapertura no contempla el Ministerio.
«El Gobierno regional no puede aceptar una planificación que perpetúa el aislamiento ferroviario de amplias zonas y que no garantiza ni la capacidad ni la calidad del servicio», ha afirmado Verdú, quien ha reiterado el compromiso del Ejecutivo autonómico de seguir defendiendo, junto a Consumur y el conjunto de la Comisión, la recuperación de la línea Cartagena-Albacete y una planificación ferroviaria ambiciosa que permita a la Región de Murcia su plena integración en las redes europeas de transporte.
Críticas desde Consumur
Por su parte, Roberto Barceló, presidente de Consumur, ha lamentado que el Ministerio «tiene trazado unos objetivos claramente inamovibles y sin tener en cuenta la representatividad y consenso social que se le ha venido trasladando».
Barceló indica que «no han expresado hasta ahora un solo gesto que pudiera interpretarse como resultado de una negociación», resaltando que las peticiones realizadas responden a necesidades reales de un porcentaje significativo de la población, cuya contribución al PIB nacional es evidente, pero que precisa de unas comunicaciones ferroviarias necesarias para el siglo XXI. Según Barceló, «se evidencia una falta de voluntad política del Ministerio, a pesar de claros gestos de comunicación e información por su parte».
