PAMPLONA, 2 Abr. (EUROPA PRESS) – Jara Liras Ariño (Pamplona, 2000), música y directora coral, ha sido galardonada con el Premio Persona Joven 2026, otorgado por el Instituto Navarro de la Juventud (INJ). Liras creció vinculada a la música desde la infancia, acompañando a su madre a ensayos de coral en Burlada. Tras años centrada en la interpretación individual, decidió reorientar su camino hacia proyectos colectivos, apostando por el canto coral como un espacio de encuentro, bienestar y comunidad.
Actualmente, dirige el Navarra Queer Chorus, un proyecto que se inició en septiembre y comenzó su andadura oficial en enero, además de Basandere Ahotsak, con un recorrido más consolidado, según ha explicado el Gobierno foral en una nota.
Liras defiende una concepción abierta e inclusiva del coro, no como un espacio exclusivo, sino como un punto de encuentro diverso. Según ha comentado, su objetivo no es «crear un coro del colectivo LGTBIQ+», sino un coro joven donde cualquier persona pueda participar, independientemente de su identidad, y donde lo importante sea cantar en conjunto.
La directora ha subrayado el valor social de la música, afirmando: «Yo veo el coro como algo social, de la calle, para la gente». Para ella, el mayor logro no está en el resultado artístico, sino en lo que genera en quienes participan. Muchas personas encuentran en el coro «un lugar donde desconectar de sus problemas durante unas horas». En esta línea, planea futuros proyectos enfocados a la inclusión de personas migrantes, permitiéndoles compartir su propia cultura musical y sus historias, en lugar de adaptarse únicamente al repertorio local.
Liras ha señalado también las dificultades estructurales dentro del ámbito musical, especialmente en la dirección coral, donde considera que sigue predominando una visión masculinizada. A pesar de esto, continúa desarrollando su trabajo desde una perspectiva accesible y social, alejada de la competitividad de los grandes escenarios, y reivindica el canto como una herramienta de bienestar al alcance de cualquiera.
Reconocimiento al grupo Black Power
Por otro lado, el grupo de jóvenes afrodescendientes de Pamplona, Black Power, ha sido reconocido con el galardón a la Participación Social por su labor en la promoción de una juventud diversa y empoderada. Su trabajo se centra en aspectos como la identidad, la prevención de la mutilación, la visión positiva de África y la generación de referentes, con el objetivo de reforzar el orgullo y la autoestima de los jóvenes afrodescendientes.
«Recibimos este premio con muchísima ilusión y agradecimiento. Es muy importante que se reconozca nuestro trabajo», han destacado, subrayando que estas iniciativas ayudan a visibilizar realidades que suelen quedar en segundo plano. Este reconocimiento supone un impulso para continuar con su labor comunitaria: «Este premio nos anima a seguir creciendo y trabajando por nuestra comunidad».
Asociación Besarkada Abrazo, galardón a la entidad
Asimismo, la Asociación Besarkada Abrazo ha sido premiada con el Galardón a la Entidad por su compromiso con la juventud en la prevención del suicidio. En el último año, ha impulsado la primera campaña de prevención del suicidio juvenil en Navarra, con participación directa de jóvenes y un enfoque en la autonomía emocional.
«Queremos dar las gracias por este reconocimiento, que nos emociona y nos anima a seguir trabajando», han señalado desde la entidad, destacando su labor de acompañamiento y escucha activa en momentos difíciles. Han reafirmado el carácter colectivo de su proyecto: «Este reconocimiento pertenece a jóvenes, familias, profesionales e instituciones» y han reafirmado su compromiso de seguir trabajando por una sociedad «más empática y comprometida con la salud mental».
Corresponsales del Ayuntamiento de Pamplona
Por último, el Programa Corresponsales de Información Juvenil del Ayuntamiento de Pamplona ha sido distinguido con el galardón al Espacio JovResaliente por sus tres décadas fomentando la participación y empoderamiento juvenil. La iniciativa permite que jóvenes de entre 14 y 30 años difundan información en centros educativos y otros espacios juveniles.
Sus responsables han destacado la trayectoria y crecimiento del programa, que ha pasado de ocho a casi cuarenta centros, así como su impacto a largo plazo. «Conseguir este premio supone reconocer el trabajo de los y las jóvenes a lo largo de todos estos años», han afirmado. Antiguos participantes, como Francisco Miranda Arrubla, han recordado la experiencia como «su primera responsabilidad», destacando el valor del programa para adquirir habilidades, acceder a información y conectar con otros jóvenes.
