La bandera de EE.UU. ondea ante el castillo de Windsor, en el Reino Unido, con la llegada de Donald Trump. Según informó la Policía del Valle del Támesis, cuatro personas han sido arrestadas bajo sospecha de “comunicaciones maliciosas” tras la proyección de imágenes de Donald Trump y el pederasta Jeffrey Epstein en el castillo, donde este miércoles el presidente de Estados Unidos comenzaría una visita de Estado.
“Nos tomamos muy en serio cualquier actividad no autorizada en los alrededores del castillo de Windsor. Nuestros agentes respondieron rápidamente para detener la proyección y cuatro personas han sido arrestadas”, señaló hoy la superintendente de la fuerza policial, Felicity Parker.
“Estamos llevando a cabo una investigación exhaustiva con nuestros colaboradores sobre las circunstancias de este incidente y proporcionaremos más información cuando podamos hacerlo”, agregó.
El caso Epstein en el Reino Unido
El grupo ‘Led By Donkeys’ (Liderado por burros) compartió una imagen de la proyección en la red social Instagram, junto al mensaje “Hola Donald, bienvenido al castillo de Windsor”.
Los detenidos, cuyas identidades no han sido facilitadas, permanecen bajo custodia, según confirmó la Policía, que ha desplegado en Windsor un fuerte dispositivo de seguridad. Este dispositivo incluyó, a mediodía, una exclusión aérea antes de la llegada de Trump y la primera dama, Melania Trump, al castillo.
El caso Epstein sigue siendo centro de controversia en el Reino Unido y EE.UU. debido a los vínculos del magnate, acusado de tráfico y abuso sexual de menores, con personalidades destacadas, entre ellas Trump, así como el exembajador británico en Washington, Peter Mandelson.
Expectativa ante la visita de Trump
El presidente de EE.UU. llegó anoche a Londres para iniciar, al mediodía de hoy, una visita de Estado en Windsor, donde será recibido por los reyes británicos, Carlos III y Camila.
La visita concluirá este jueves después de que Trump y el primer ministro británico, Keir Starmer, comparezcan ante la prensa en Chequers, la residencia campestre del jefe del Gobierno del Reino Unido en las afueras de Londres.
