Decenas de miles de personas han participado en las movilizaciones convocadas este lunes en distintos puntos de Italia, en el marco de la huelga general realizada por los sindicatos en solidaridad con la población de la Franja de Gaza y para denunciar la ofensiva militar israelí. La jornada se ha saldado con al menos 60 policías heridos en diferentes incidentes violentos.
La movilización, de la que se han desmarcado los grandes sindicatos italianos, parte de una convocatoria de la Unión Sindical de Base (USB) y ha resultado en el cierre de escuelas y retrasos y cancelaciones de algunos trenes. Manifestantes irrumpieron en estaciones, siendo la principal de Roma, Termini, cerrada por motivos de seguridad, así como el bloqueo de puertos como el de Génova.
En una entrevista radiofónica, el ministro de Transportes, Matteo Salvini, ha afirmado que menos del 7% de los trabajadores han secundado el paro y que este apenas ha afectado a los trenes de alta velocidad. Ha sugerido que, sin «vulnerar el derecho de huelga», es necesario «reflexionar» sobre la actual normativa.
En Milán, la intervención de agentes antidisturbios en la Estación Central ha llevado a graves enfrentamientos con manifestantes alrededor de las 15:00 horas, después de una manifestación multitudinaria y pacífica. Aproximadamente 50 agentes resultaron heridos, según reportes de la prensa italiana. Los policías utilizaron gas lacrimógeno contra los manifestantes que bloqueaban el acceso a la estación y cargaron en el amplio vestíbulo a pesar de la presencia de personas mayores. Las cargas hicieron retroceder a los manifestantes hasta la plaza del Duque de Aosta, donde hubo nuevos enfrentamientos.
Ocho personas han sido detenidas y los agentes están considerando la presentación de cargos por daños a la propiedad, alteración de servicios públicos y agresión a un funcionario público.
Condena del Gobierno
La primera ministra, Giorgia Meloni, ha calificado de «vergonzosas» las imágenes de los disturbios y ha mostrado su respaldo a la Policía frente a la «violencia gratuita» de los manifestantes, que se autodenominan pro palestinos, antifascistas y pacifistas. «Espero palabras claras de condena por parte de los organizadores de la huelga y de todas las fuerzas políticas», ha reclamado en su cuenta de la red social X.
El ministro de Exteriores, Antonio Tajani, ha declarado que «no se puede ayudar a la población civil palestina con violencia, ataques a las fuerzas del orden ni bloqueos de carreteras, estaciones y puertos». Ha lamentado que son «actos graves» que, además, «perjudican a la economía» italiana.
Al margen de los disturbios, la jornada de huelga también ha permitido la realización de concentraciones pacíficas que han movilizado a unas 100.000 personas en distintas ciudades, según datos recabados por la cadena RAI. En la capital, Roma, la cifra de manifestantes ha rondado los 50.000.
La marcha en la capital italiana comenzó a las 11:00 horas en la Piazza dei Cinquecento y finalizó alrededor de las 17:00 horas en la Universidad La Sapienza, tras recorrer once kilómetros. «No quiero que mis hijos un día me digan ‘¿Dónde estabas?’. Lo que puedo hacer es manifestarme y demostrar que no estoy de acuerdo, y boicotear todos los productos que apoyan a Israel», comentó una de las asistentes, Liliana, citada por la agencia de noticias italiana ADNKronos.
La Policía escoltó la marcha hasta la puerta de la universidad, donde decenas de estudiantes entraron en la Facultad de Filosofía y Letras y declararon la ocupación. La movilización se ha desarrollado bajo el lema «Bloqueemos todo. Detengamos el genocidio» del sindicato USB. «Como Unión de Estudiantes, no podemos aceptar que una misión humanitaria como la Flotilla Global Sumud sea atacada por Israel para impedir que entregue artículos de primera necesidad a la población civil palestina», declaró la portavoz de la Unión de Estudiantes de Milán, Jessica Stefanini.
Stefanini concluyó declarando que «Occidente y el gobierno italiano deben condenar el genocidio palestino y prohibir a todas las empresas italianas hacer negocios con el Estado israelí».
Además, se han registrado manifestaciones y protestas en Bolonia, Marghera (junto a Venecia), Génova, Turín, Nápoles, Florencia, Trieste, Cagliari, Palermo y Pescara.
