Demuelen una pared de la vermutería Valentina en Las Palmas para apropiarse por la fuerza de varios metros del local
La dueña del local denuncia que «la policía no hace nada» y asegura que va a «defender» su propiedad.
LAS PALMAS DE GRAN CANARIA, 18 Sep. (EUROPA PRESS) – La empresa que está remodelando el edificio de la calle Faro 1, con la idea de abrir un nuevo hotel en Las Palmas de Gran Canaria, ha mandado demoler una pared que separa esta obra de la ya muy popular vermutería Valentina, para apropiarse por la fuerza de varios metros del local.
La promotora es la empresa Cientouno Group ESP, que pretende hacerse por la vía de los hechos consumados con el local que previamente intentó comprar a su propietaria, pero que esta se negó a vender, o al menos con los metros que parece necesitar para concluir su proyecto.
La situación lleva casi tres meses escalando y ha supuesto desde hace más de dos el cierre temporal del local por la imposibilidad de prestar servicio a sus clientes. El último episodio tuvo lugar el miércoles 17 de septiembre, cuando los obreros del futuro hotel continuaron demoliendo un muro medianero a través de un agujero que ya habían provocado meses antes. Este hecho derivó en denuncias a la policía y en la presentación de varias demandas judiciales.
La propiedad solicitó en un recurso de urgencia a los juzgados la paralización total de las obras, aduciendo motivos de seguridad, pero el juez desestimó esa petición al no haber podido probar que existiera un peligro sobre la estructura del edificio. Sin embargo, la batalla sobre el fondo de la cuestión sigue en paralelo con la discusión judicial sobre a quién pertenecen unos cuatro metros cuadrados que han sido parte del local de Laly Rodríguez al menos durante los últimos 50 años.
Valentina lleva más de 2 meses cerrada por un corte de luz
Valentina permanece cerrada desde hace más de dos meses, tras haber sufrido un corte de luz que la gerencia del local atribuye a una estrategia de acoso que se ha traducido en varias amenazas. Estas han anticipado lo que luego ha ido teniendo lugar: la demolición del muro, el destrozo del baño que estaba tras él y el corte de luz, impidiendo además el acceso al único contador, que se encuentra en lo que en su momento eran las zonas comunes del edificio.
En los últimos meses, todos estos incidentes se han saldado con diversas denuncias ante la policía, tanto municipal como nacional, presentes en el lugar en varias ocasiones, aunque sin que estas hayan realizado ninguna actuación que condujera al desistimiento de estos episodios de acoso inmobiliario.
Laly Rodríguez ha explicado en declaraciones a Canarias7 que «no» va a «permitir que alguien entre» en su propiedad y le «quite parte de ella». «Estoy en medio de un tratamiento, pero voy a defender lo que es mío, porque ya que la justicia tarda lo que tarda y la policía no hace nada, voy a tener que defender yo lo que es mío», sentenció.
Rodríguez relató que esta empresa «se ha querido apropiar del baño» de su local, pese a que «legalmente eso aún no se ha aclarado». «No se ha llegado a un juicio que diga a quién pertenece y estos señores han entrado a la fuerza y nos los hemos encontrado dentro. Nos han roto una puerta con bastidor incluido, nos han quitado las cámaras de seguridad y nos amenazan con que mañana se apropiaban de este espacio. No lo voy a permitir», afirmó.
