Mérida, 12 Nov. (EUROPA PRESS) – El Centro de Urgencias y Emergencias 112 Extremadura activará esta medianoche hasta las 23:59 horas de este jueves, 13 de noviembre, la alerta amarilla por lluvias en el norte de la provincia de Cáceres y por vientos en la provincia de Badajoz, además de en el norte de Cáceres, Tajo y Alagón, Meseta cacereña, y Villuercas y Montánchez.
Según las previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), se espera que la precipitación acumulada en 12 horas en el norte de la provincia de Cáceres alcance los 50 litros por metro cuadrado, y que las rachas de viento, de componente sur, afecten sobre todo a la zona nororiental, pudiendo superar los 80 kilómetros por hora.
En la provincia de Badajoz y las zonas cacereñas de Tajo y Alagón, Meseta cacereña, y Villuercas y Montánchez, las rachas máximas de viento pueden llegar hasta los 70 kilómetros por hora.
Recomendaciones ante la alerta
Ante esta previsión, el 112 Extremadura recomienda a las alcaldías que mantengan en situación de alerta a las agrupaciones de voluntariado de Protección Civil de sus localidades, así como a la Policía Local y servicios de mantenimiento de los ayuntamientos. Estos deben prestar especial atención a sumideros, socavones, andamiajes, cornisas, tejados, muros en mal estado y áreas arboladas, restringiendo el acceso a aquellas zonas que puedan representar un riesgo.
A la ciudadanía se le aconseja circular por las carreteras con la máxima precaución posible, prestando atención a los desprendimientos de tierra, no atravesar carreteras inundadas, y no estacionar en cauces secos ni en las orillas de los ríos.
En cuanto al viento, se recomienda guardar objetos que puedan ser desplazados, como toldos y tiestos, y evitar refugiarse en muros, tapias y árboles.
Si es necesario circular por carretera, se debe tener especial cuidado al realizar adelantamientos, especialmente a vehículos de mayor volumen, y al pasar por túneles o viaductos.
Prevención y seguridad
Llevar a cabo estas recomendaciones es fundamental para garantizar la seguridad de todos los ciudadanos durante el fenómeno meteorológico. La colaboración de las autoridades locales y de la población es esencial para minimizar los riesgos asociados con los embates de la naturaleza.
