LOGROÑO, 18 Mar. (EUROPA PRESS) – El 21 por ciento del territorio de La Rioja «puede calificarse de alta calidad paisajística», mientras que el 31 por ciento del paisaje «entraría en un nivel de protección máximo, porque reúne condiciones excepcionales para su conservación».
La Cátedra del Paisaje, Biodiversidad y Recursos de la Universidad de La Rioja, liderada por su director José Arnárez, ha finalizado los trabajos para realizar una cartografía de La Rioja. Esta cartografía fue presentada hoy en La Fombera junto al presidente del Gobierno riojano, Gonzalo Capellán, y la consejera de Medio Ambiente, Noemí Manzanos.
Arnárez explicó, en declaraciones a los medios, que la información generada busca ser útil tanto para la administración como para los ciudadanos. «Cuando la cátedra abordó el trabajo, aplicó las técnicas más actuales, utilizando drones, inteligencia artificial y sistemas de información geográfica», destacó.
Gracias a estos avances, se ha diseñado un conjunto de mapas a diferentes escalas, como «la escala de ámbito paisajístico, la escala de unidad de paisaje y la escala de municipio», ha señalado Arnárez. «Lo que pretendíamos era diseñar un instrumento que fuera válido para la consulta de la sociedad y que también fuese un instrumento de apoyo a la administración para la toma de decisiones en relación con la gestión del territorio», añadió.
Capellán también se refirió al trabajo realizado, que delimita hasta treinta unidades de paisaje, y subrayó que se ha ejecutado en el contexto de la Ley de Paisaje. «Para la administración se cumple el objetivo de tener una cartografía avanzada, rigurosa y detallada de todo el conjunto del territorio riojano», afirmó.
Esta cartografía abarca «poco más de 5.000 kilómetros cuadrados con una riqueza que es un patrimonio natural y recursos que también debemos gestionar adecuadamente», según Capellán. Se indicó que supone una herramienta para el Gobierno riojano que permitirá identificar las singularidades de los paisajes de una manera ágil, efectiva y, sobre todo, certera.
De esta manera, será una «herramienta para el día a día en todos los aspectos que tienen que ver con los paisajes, que afectan a las decisiones que se toman a todos los niveles, municipal y autonómico». Así, cuando se aplique la Ley del Paisaje y se tengan que realizar informes o proyectos, siempre habrá una «referencia indudable, incuestionable» del nivel de cada paisaje.
