CUENCA 5 Oct. (EUROPA PRESS) – El periodista y escritor conquense Alberto Val avanza otra casilla en su carrera literaria con ‘El Puma’, segunda entrega de la trilogía protagonizada por la inspectora Guiomar Aguilera.
Siete años después de que viera la luz su primera novela, ‘El efecto Werther’, el escritor ha comprendido que «con los lectores siempre se aprende y tienes que hacer cosas que le puedan gustar a un público mayoritario, pero sin perder tu propia voz». Esta nueva obra, publicada por el sello Destino de Planeta, se describe como «palomitero, un thriller que siempre va hacia adelante»; un reflejo de la confianza que el grupo editorial tiene en Val.
SE GESTÓ EN 2021
‘El Puma’ comenzó a gestarse en 2021, cuando Alberto Val concluyó ‘No hay crímenes en Tristán de Acuña’ y decidió afrontar su proyecto más ambicioso hasta la fecha: su primera trilogía. «Quería hacer un libro que siguiera un poco las pautas de la literatura de mi género, con más protagonismo del asesino y crímenes más truculentos, algo más ‘gore'», explica el novelista.
Así nació ‘La Perra’, el primer libro de la serie, junto con la idea de ‘El Puma’ y de la tercera parte que vendrá en el futuro. ‘La Perra’ nació como novela autopublicada, pero tras fichar por una agencia literaria y la editorial Destino, tuvo que reescribir este libro para su relanzamiento, lo que le obligó a aparcar ‘El Puma’ hasta el verano de 2023, cuando pudo retomar el proyecto. Esta nueva obra estaba lista en enero de 2024, pero Val trabajó intensamente con la editorial «para hacer una novela diferencial, manteniendo la estética de la anterior, pero con una evolución».
Después de unos diez meses de reescrituras, el resultado es un lanzamiento que ha tenido lugar en septiembre. «La verdad es que estoy tranquilo, porque me parece que el libro ha quedado justo como quería, estoy muy satisfecho», aseguró Val, quien ya está cosechando las primeras buenas críticas de esta entrega.
LA HISTORIA DE GUIOMAR AGUILERA
Aunque ‘El Puma’ se puede leer independientemente de ‘La Perra’, ambas comparten un hilo conductor: la historia de la inspectora Guiomar Aguilera. Val admite que ha sido complicado «hacer una evolución del personaje, porque lo que no quería es volver al punto de partida, como si no hubiera pasado nada». En la tercera parte se descubrirá el desenlace de la trama de esta policía, que es madre de un niño con una enfermedad terminal.
En cuanto al villano, si a ‘La Perra’ no la puedes tocar, con ‘El Puma’ «lo recomendable es no hacer ruidos y sonidos muy repetitivos; creo que acabarías bastante mal». Val planteó esta serie como una trilogía de los sentidos, en la que cada antagonista tiene problemas con uno de ellos. En el caso de ‘El Puma’, sufre una enfermedad llamada misofonía, que en casos extremos puede provocar violencia y agresividad. «Un chasquido de dedos le puede alterar tanto que te puede acabar reventando la cabeza», advierte.
Otra diferencia respecto a la primera villana es la imprevisibilidad, «porque estás con el Puma y no sabes en qué momento qué te puede hacer; igual estás trabajando para él y puede ser tu último día». El aspecto bonachón de Alberto Val contrasta con la brutalidad que es capaz de plasmar en algunos momentos de sus obras. Val bromea: «¡Por algún lado tiene que salir!» y afirma que intenta escribir lo que a él le gustaría leer, señalando que en la industria hay una tendencia a los crímenes más truculentos posibles.
«A este tipo de lector le gusta que sea un libro en el que tengas que apartar la mirada y a mí tampoco me disgusta el hecho de contar ciertas cosas», admite Val, quien avisa de que hay algunas escenas «subidas de tono» en esta entrega.
LA MÁSCARA QUE MUESTRA EL VERDADERO YO
Las máscaras de los malhechores son otro elemento de continuidad en las distintas obras de esta serie, «que permite jugar con el tema de la verdadera identidad, de cómo con la máscara sale tu verdadero yo y haces cosas que no harías si no la tuvieras, como matar a una persona». Esta idea fue sugerida por la editorial y ha contado con un gran apoyo en las portadas de la saga, diseñadas por José Alberto Valenciano, quien tiene una estética cómic que centra al villano, quien parece perseguirte con la mirada bajo la careta.
Val se siente orgulloso de que, cuando firmó con Destino, pidió que mantuvieran la portada. «No solo dijeron que les encantaba, sino que decidieron que iban a contar con él si había más libros de esta saga», comenta.
Otro aspecto importante de la novela es cómo aborda el trabajo policial. Al igual que muchos autores del género, Val tiene que tomarse ciertas licencias para que la trama avance. «Si todos estos libros se basaran en la realidad serían un peñazo, porque hay mucho trabajo administrativo», señala, pero hace su mejor esfuerzo por mantener la realismo.
En ‘El Puma’ ha tomado como referencia un crimen real que estuvo sin resolverse durante mucho tiempo, aunque lo retorció lo suficiente como para que tuviera identidad propia.
Finalmente, esta segunda parte de la trilogía se desarrolla en una isla. Este escenario ofrece a los autores de novela negra una ventaja: el malo no puede huir a menos que sea en barco o avión. La trama transcurre en Puerto de la Cruz, en la costa norte de Tenerife, un lugar que el autor visitó, al que tiene mucho cariño y que ahora da a conocer a sus lectores a través de su universo literario. Los personajes de esta serie se mueven en un ambiente de personas acaudaladas, y Val se pregunta en broma «si igual es que tengo algo contra la gente con mucho dinero».
‘El Puma’ ya está disponible en todas las librerías del país, y Alberto Val se prepara para una intensa promoción que le llevará, por ejemplo, a la Feria del Libro de La Laguna. En sus planes de futuro están concluir la saga y, próximamente, abordar un nuevo thriller, pero esta vez ambientada en Cuenca, donde ya ubicó su ópera prima.
