El Cabildo de Tenerife ha presentado este jueves el dispositivo de seguridad y plan de movilidad que se implementará durante la visita del Papa León XIV a la isla. Este operativo incluye un refuerzo del transporte público, que ofrecerá más de 12.000 plazas adicionales en guaguas (autobuses) y tranvías dobles cada diez minutos, con capacidad para transportar a 4.800 personas por hora.
Además, el día de la visita, que será el viernes 12 de junio, se habilitará un precio especial de un euro por trayecto. Este precio se podrá abonar en efectivo al conductor o mediante tarjeta si el usuario no dispone de bono, con el objetivo de fomentar el uso del transporte público.
Los detalles del dispositivo fueron expuestos en una rueda de prensa por la presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila, el vicepresidente, Lope Afonso, y el obispo de la Diócesis Nivariense, Eloy Santiago, quienes enfatizaron la importancia «histórica» de la visita.
Titsa, la empresa de transporte público, reforzará las líneas del norte, sur y área metropolitana entre las 06:00 y las 08:00 horas, con especial énfasis en las líneas 100, 102, 108, 110, 112, 114, 014, 015, 020, 050, 122, 128/30 y 232. La compañía recomienda a los usuarios tomar la guagua antes de las 07:30 horas y tendrá disponibles a 40 conductores, 10 mandos de operaciones y seis personas en talleres. Además, se reforzará la vigilancia en el intercambiador de Santa Cruz de Tenerife con 11 vigilantes entre las 09:00 y las 18:00 horas.
El servicio de tranvía también sufrirá cambios; el refuerzo afectará a la línea 1, mientras que la línea 2 operará con normalidad. La parada final será la del Teatro Guimerá entre las 06:00 y las 10:30 horas, y después de ese horario, el tranvía solo circulará entre la Avenida de La Trinidad y la parada de La Paz.
En lo que respecta a la seguridad en las carreteras, se movilizará un equipo de más de 20 personas para asesorar e informar sobre los cortes de tráfico que se llevarán a cabo en la TF-5, la TF-2, la TF-13 y la TF-4, esta última destinada a aparcamiento de guaguas de peregrinos. Se espera que la TF-5 en dirección a La Laguna esté cortada aproximadamente desde las 13:00 hasta las 15:00 horas para garantizar la salida de la comitiva papal del puerto de Santa Cruz de Tenerife hacia el aeropuerto.
En total, se movilizarán más de 200 profesionales, entre bomberos, voluntarios, gestores, oficiales, y técnicos sanitarios, así como cuatro ambulancias de soporte vital básico y soporte vital avanzado. Rosa Dávila destacó la «responsabilidad» y «oportunidad» que representa la llegada de León XIV a Tenerife para «demostrar al mundo quiénes somos», señalando que la sociedad canaria «conoce el significado de la palabra migración».
El mensaje del Papa se conecta particularmente con la acogida migratoria y la «hospitalidad» de las islas, y se busca «estar a la altura» de un evento que tendrá una «enorme repercusión» para Tenerife.
RETORNO ECONÓMICO DE LA VISITA
Dávila también comentó que «más allá del simbolismo» de la visita, se reforzará la imagen exterior de la isla y se anticipan «importantes retornos económicos», con el Cabildo colaborando en los costes mediante una aportación de 500.000 euros.
El vicepresidente del Cabildo, Lope Afonso, subrayó que la llegada de León XIV dejará una huella «marcada para siempre en la conciencia colectiva» de los tinerfeños. Afonso abogó por un enfoque sobre la «injusticia» del «drama migratorio», coincidiendo con Dávila en que «la imagen de la isla va a dar la vuelta al mundo» como un «territorio de acogida».
Eloy Santiago, por su parte, resaltó la «máxima colaboración» de las instituciones en la organización de esta visita, esperando que refuerce los valores de «acogida y solidaridad» y ayude a conseguir un «mundo en paz, más justo y fraterno». Este evento se presenta como un «momento histórico» para Canarias y un «gran desafío» que proyectará la imagen externa de la isla, haciendo paralelismos con la visita del Papa Francisco a Lampedusa que ayudó a concienciar a la sociedad sobre la crisis migratoria.
Con la visita de León XIV, se espera que se genere una «respuesta global e internacional» a la ‘ruta atlántica’ migratoria.
