La presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila, junto al consejero de Transición Ecológica, Mariano Hernández, anunciaron la gestión del acceso a vehículos privados al Parque Nacional del Teide, la cual podría estar operativa en el primer trimestre de 2027. Con esta medida, se busca fomentar una visita más sostenible al icónico parque.
En este sentido, se establecerá un cupo de 500 plazas de aparcamiento con reserva previa, donde se dará prioridad y gratuidad a los tinerfeños. Los visitantes que lleguen de otras partes deberán pagar una tarifa por el uso del espacio.
Rosa Dávila presentó estos avances tras el acto oficial de transferencia de competencias de gestión del parque por parte del Gobierno canario, realizado en el Centro de Visitantes de Cañada Blanca. Como parte de este traspaso, se aprobó la inclusión en la gestión del Parque de la TF-21, un recorrido viario que conecta Boca Tauce y El Portillo, que dejará de ser considerada carretera de interés insular.
Esta gestión permitirá a los agentes de Medio Ambiente del Parque Nacional tener una mayor capacidad de vigilancia y control del acceso, así como la facultad para sancionar incumplimientos y retirar vehículos mal estacionados.
El Cabildo también está apostando por el transporte público colectivo, que contará con 28 guaguas lanzaderas, las cuales podrían estar completamente operativas para 2027. Estas rutas conectarán desde puntos estratégicos de la isla, como Puerto de La Cruz, La Laguna, Costa Adeje y Puerto Santiago. Se estima que el objetivo es reducir la presión sobre el Parque en un 50% en los próximos años.
El servicio de guaguas lanzaderas será gratuito para los residentes en Tenerife, mientras que los visitantes deberán abonar un costo aproximado de 7 euros.
Con miras a finales de 2026, se implantará un sistema de control en las principales entradas al Teide, incluyendo La Esperanza, La Orotava y Vilaflor-Chío, con el fin de mejorar la experiencia del visitante y reducir el impacto en el medio ambiente.
ACTO OFICIAL
En el acto oficial de traspaso de competencias participaron representantes del medio ambiente del Parque, técnicos, divulgadores, autoridades insulares y regionales. Durante esta ceremonia se firmó el acta de entrega de los medios materiales y humanos que el Cabildo recibirá como resultado de esta decisión.
Dávila celebró el inicio de «un nuevo capítulo» en la historia del Teide, enfatizando el compromiso de la isla con la conservación del lugar. «Amar significa proteger, y proteger implica tomar decisiones», subrayó, haciendo hincapié en la importancia de actuar tras un largo período de presión sobre el Parque Nacional.
Por su parte, el consejero de Transición Ecológica del Gobierno de Canarias, Mariano Zapata, destacó que esta transferencia no es sólo un acto administrativo, sino un momento que refleja continuidad, confianza y responsabilidad compartida hacia el futuro.
OTRAS MEDIDAS
Para crear un Plan Insular de Movilidad a partir de 2027 y reducir el uso de vehículos privados en el entorno natural, se limitarán las caravanas de quads, buggies y todoterrenos.
Dentro del espacio protegido, se habilitará un circuito interno de guaguas con frecuencias de 15 minutos conectando el centro de visitantes con los Roques de García, complementándose con parkings disuasorios. Los vehículos de alquiler deberán hacer una reserva de aparcamiento y abonar una ecotasa, aún en estudio.
A partir del verano de 2026, se implementará un sistema de control en miradores y zonas de alta afluencia, como Chipeque, Roques de García o Minas de San José, con el objetivo de eliminar la saturación en horas punta y erradicar actividades irregulares por empresas no autorizadas.
Además, se presentará en verano de 2026 un programa de conservación para el periodo 2026-2028 con un presupuesto de 1.680.000 euros, que incluirá 23 proyectos centrados en la flora, el seguimiento ecológico, la restauración y la recuperación de especies emblemáticas, así como el control de especies invasoras y el uso de tecnologías avanzadas como drones y análisis genéticos.
El nuevo modelo también buscará la participación social, incluyendo un plan de voluntariado ambiental, programas educativos para escolares y nuevas rutas guiadas adaptadas a distintos perfiles, transformando la visita en una experiencia consciente basada en el conocimiento y el respeto hacia el entorno natural.
