Bogotá (EFE) – Un año después de que la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) iniciara un conflicto armado contra el Frente 33 de las disidencias de las FARC por el control del Catatumbo, cerca de un centenar de muertos y más de 100.000 personas desplazadas dan cuenta de una crisis que aún no encuentra solución. A pesar de las afirmaciones del Ejército, que asegura haber reforzado su presencia en la zona, la situación sigue siendo crítica.
La relatora especial de Naciones Unidas sobre los derechos humanos de los desplazados internos, Paula Gaviria, advirtió este viernes sobre el «drama prolongado» que atraviesa la región. «Es necesario reflexionar y actuar, cuando se cumple un año de los enfrentamientos entre el ELN y las disidencias del Frente 33», señaló.
En un mensaje en la red social X, Gaviria recordó que en marzo de 2025, junto con otros relatores de la ONU, envió una comunicación al Gobierno, al ELN y a las disidencias de las FARC sobre la situación en el Catatumbo. Un año después, «miles de familias siguen atrapadas entre la inseguridad y el miedo». En este contexto, instó a «reforzar las medidas de prevención, priorizar la protección de las víctimas y brindar soluciones duraderas a la población desplazada como acciones mínimas para atender la crisis en esta región fronteriza».
Disputa territorial y por economías ilegales
El 16 de enero de 2025, el ELN comenzó una ofensiva contra sus rivales del Frente 33, motivada por el control territorial y las economías ilegales en una zona estratégicamente situada en la frontera con Venezuela. En respuesta, el Ejército anunció hoy el despliegue de más de 11.200 soldados como parte de la ‘Operación Catatumbo’, en respuesta a las disputas por el narcotráfico y otras economías ilícitas.
Según el Ejército, en los últimos doce meses se ha mantenido una presencia permanente en la zona, con unidades de fuerzas especiales, aviación y despliegue rápido, lo que permitió acompañar a comunidades rurales afectadas por la violencia y ejecutar evacuaciones humanitarias en medio de los enfrentamientos.
En términos de seguridad, la institución informó sobre la desmovilización de 161 integrantes de organizaciones armadas ilegales y la captura de 167 personas señaladas por ataques contra la población civil en esta región.
El Catatumbo, que incluye los municipios de Ábrego, Convención, El Carmen, El Tarra, Hacarí, La Playa, San Calixto, Sardinata, Teorama y Tibú, es una región rica en recursos naturales, pero con altos índices de pobreza y bajos niveles de desarrollo.
En el último año, la violencia en esta región ha dejado más de 100.000 personas desplazadas, según denunció el jueves la ONG Consejo Noruego para Refugiados (NRC). Esta organización enfatiza que la población de esta zona de Colombia, donde habitan aproximadamente 200.000 personas, vive bajo el constante temor de reclutamiento forzado, uso de explosivos, homicidios selectivos y amenazas de muerte.
