
Archivo – Eduardo Parra – Archivo
MADRID, 16 de septiembre – El Pleno del Congreso de España ha rechazado este jueves la proposición no de ley presentada por Vox, que exigía el cumplimiento del acuerdo con Marruecos respecto al retorno de menores migrantes. La iniciativa fue apoyada por el Partido Popular (PP), mientras que el resto de los grupos parlamentarios se manifestaron en contra.
La Cámara Baja debatió la propuesta el martes, y en su defensa, la diputada de Vox, Blanca Armario, enfatizó que España no tiene «ningún deber moral» de acoger a los menores migrantes no acompañados, quienes permanecen en Ceuta tras la entrada masiva de inmigrantes en julio. «Marruecos tiene capacidad suficiente y adecuada. Así que es ilegal repartirlos en beneficio de ONG por todo el territorio español», afirmó.
Armario recordó que Marruecos es clasificado como un país «seguro» por la Unión Europea, y subrayó que el «verdadero» interés superior de los menores es ser devueltos a sus familias. «Cuanto más los repartan, más los alejan ustedes de sus familias», advirtió.
En concreto, Vox solicita el cumplimiento del Acuerdo entre el Reino de España y el Reino de Marruecos para prevenir la «emigración ilegal» de menores no acompañados, facilitando su retorno a los países de origen, así como la reunificación familiar.
Además, la proposición llama a paralizar «de forma inmediata» cualquier reparto de menores extranjeros no acompañados y sostiene que no se debe proceder, «bajo ningún concepto», al traslado de los que seguen en Ceuta mientras no se haya concluido con las pruebas de determinación de la edad y los correspondientes expedientes individualizados de devolución.
Durante el turno de portavoces, la diputada socialista María Carmen Castilla rechazó la proposición de Vox, argumentando que busca utilizar a la infancia para alimentar la «política del miedo». Castilla comparó la postura de Vox con la del PP, acusando a ambos de crear un «eje del cinismo» en el Congreso. Asimismo, criticó que el texto contiene «falsedades» y demuestra un «desconocimiento del ordenamiento jurídico español y europeo».
«El acuerdo no es un botón de devolver a todos, no es una ventanilla única. No permite coger a un grupo de menores, meterlos en un autobús y decir a Marruecos ‘porque lo dice Vox'», subrayó.
En contraste, Ana Alós, del PP, advirtió que la situación de los menores extranjeros en Ceuta no se resuelve repartiendo a estos por las comunidades autónomas «como si fueran maletas». Acentuó que el problema se agrava, ya que permite que los menores sean utilizados como un arma de presión en las fronteras.
La diputada insistió en que la obligación de proteger a estos menores como país de origen recae sobre Marruecos, afirmando que «se le debe exigir», y resaltó que el Gobierno «no puede convertir a las comunidades autónomas en la ventanilla de una política migratoria que es competencia del Estado».
Finalmente, Ana Alós cuestionó la falta de exigencia hacia Marruecos para que cumpla con el acuerdo: «¿Dónde está la exigencia de Marruecos para que cumpla el acuerdo? Señorías del PSOE, ¿qué le deben? ¿Qué temen de Marruecos para semejante sumisión? La obligación de su Gobierno es defender los intereses de España, no los de Marruecos».
SUMAR VE LA PROPUESTA «RACISTA»
Desde Sumar, Nahuel González calificó la proposición de Vox como «racista», afirmando que «no soluciona nada». El diputado criticó que «lo único que hace es rechazar la única salida inmediata, realista y humana».
González dirigió su crítica al diputado de Vox José María Figaredo, quien llamó a «cazar» migrantes tras la entrada masiva a Ceuta: «Usted pidió desde este Congreso cazar a personas, a niños, uno a uno. Hoy ya es una realidad. Hay niños perseguidos y agredidos en las calles de Ceuta», constató.
Por su parte, Nerea Rentería de PNV, expresó que «cuesta entender» que Vox presente su proposición «como una forma de colaborar con Ceuta», ya que proponen la repatriación de todos los menores pero se oponen a su traslado a la Península mientras se resuelven los expedientes.
Varias voces, incluyendo a Cristina Valido de Coalición Canaria, comentaron que uno de los puntos de la propuesta de Vox, el referente al acuerdo con Marruecos, es «un brindis al sol», mientras que el rechazo al reparto de los menores se considera como «un desprecio absoluto» hacia los territorios de la frontera sur.
Finalmente, Alberto Catalán de UPN, puntualizó que los menores migrantes son un «negocio» para el Gobierno marroquí, cuestionando: «Si desprecian los cadáveres de sus muertos, ¿qué no van a hacer con los vivos?». A la vez, enfatizó que «las leyes están para ser cumplidas y si no, se modifican».
