MURCIA, 16 Nov. (EUROPA PRESS) – El Gobierno de la Región de Murcia ha iniciado este mes la restauración ecológica integral de El Carmolí, uno de los espacios con mayor valor ambiental en el entorno del Mar Menor. El objetivo principal de esta iniciativa es recuperar sus hábitats y reforzar la biodiversidad de la zona.
La actuación, que está siendo ejecutada por la Consejería de Medio Ambiente, Universidades, Investigación y Mar Menor, conlleva una inversión de 848.001 euros, que ha sido financiada con fondos europeos Next Generation. Este proyecto constituye un paso adicional en la estrategia del Gobierno regional para la renaturalización del Mar Menor.
Juan María Vázquez, consejero de Medio Ambiente, Universidades, Investigación y Mar Menor, destacó que «El Carmolí es un espacio emblemático que simboliza la recuperación del Mar Menor y el compromiso del Ejecutivo autonómico con la conservación de su patrimonio natural. Con este proyecto damos un nuevo impulso a la renaturalización de su entorno, aplicando criterios científicos y de gestión sostenible que permiten compatibilizar la protección de los ecosistemas con el uso responsable por parte de los ciudadanos».
Además, Vázquez añadió que la intervención «no solo restaura áreas degradadas, sino que crea oportunidades para que la flora y la fauna autóctona se desarrollen de nuevo». El Carmolí, que abarca más de 300 hectáreas situadas entre Los Urrutias y la Rambla del Albujón, es un humedal de gran interés ambiental, que está incluido en la Red Natura 2000 y catalogado como Lugar de Importancia Comunitaria (LIC), Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA), Paisaje Protegido y Humedal Ramsar de importancia internacional.
El proceso de restauración tiene una duración prevista de seis meses y persigue objetivos concretos como mejorar la conservación de la biodiversidad, proteger espacios naturales sensibles por la presencia de flora y fauna de interés, reducir el impacto de la presión antrópica, y ordenar los usos públicos para favorecer una relación equilibrada entre las personas y el entorno natural.
Siete Ejes de Actuación para la Restauración Ecológica
El proyecto contempla siete líneas de trabajo destinadas a mejorar el estado de conservación del enclave. Entre las principales medidas está la creación de una charca-refugio que servirá de hábitat para el fartet (Aphanius iberus), un pez autóctono en peligro de extinción. Esta charca incluirá una isla central revegetada, y su entorno será restaurado con hábitats del espacio protegido.
Para llevar a cabo esta tarea, será necesaria la demolición de una parte significativa del pavimento de la pista de aterrizaje, que se encuentra frente al antiguo hangar del Hovercraft. Esto permitirá recuperar su superficie y favorecer el desarrollo natural de la flora y fauna del entorno.
Otro eje esencial es la restauración del área recreativa y del antiguo aparcamiento, que actualmente se encuentran degradados. Se eliminarán los elementos artificiales y se revegetará la zona para restituir su función como hábitat natural, eliminando así un foco de presión humana sobre el humedal.
En este contexto, se llevará a cabo la eliminación de flora exótica e invasora, suprimiendo ejemplares de especies como Agave americana, Arundo donax y Carpobrotus edulis, entre otras que alteran la dinámica del ecosistema. Todos los restos vegetales serán tratados de manera segura y entregados a gestores autorizados.
Posteriormente, se desarrollará una revegetación utilizando especies autóctonas propias del litoral del Mar Menor, favoreciendo la recuperación de hábitats y la conectividad ecológica del espacio. Además, se reforzará el vallado cinegético y se instalarán cierres perimetrales en zonas de riesgo, junto con cartelería informativa e interpretativa que fomente la sensibilización ambiental de los visitantes.
Asimismo, se llevarán a cabo batidas de limpieza y retirada de residuos, tanto dentro como fuera del dominio público marítimo-terrestre, para eliminar materiales urbanos y restos abandonados que deterioran el paisaje. El proyecto incluye un seguimiento ambiental detallado de todas las actuaciones, así como la gestión responsable de residuos y la aplicación de medidas de seguridad y salud laboral durante su ejecución.
Finalmente, el consejero resaltó que «cada intervención en El Carmolí responde a una planificación técnica y científica que busca no solo reparar, sino prevenir. Queremos que este espacio sea un referente de gestión ambiental, un lugar donde se vea que la colaboración entre administraciones y la implicación de la ciudadanía son esenciales para proteger el Mar Menor». Vázquez concluyó afirmando que «esta restauración se enmarca en una hoja de ruta más amplia de actuaciones de renaturalización, donde la recuperación de El Carmolí se une a otros proyectos impulsados por el Gobierno regional para restaurar hábitats, recuperar especies y garantizar un futuro sostenible para el Mar Menor».
