
El conseller de la Presidencia, Albert Dalmau, en funciones de presidente por la hospitalización del líder del Govern de la Generalitat, Salvador Illa, ha propuesto a los grupos políticos del Parlament un «pacto de país» para trazar la hoja de ruta para la refundación del sistema de Rodalies en Catalunya. Esta iniciativa se basa en la mejora de las infraestructuras, en la renovación de la flota de trenes y en la mejora de la gobernanza mediante el traspaso a una empresa mixta entre la Generalitat y Renfe.
Durante su comparecencia este miércoles ante el pleno de la Cámara, Dalmau se refirió a la crisis de Rodalies que atraviesa Catalunya desde el pasado martes y afirmó que el Govern lo propone «sin apriorismos» y «sin la voluntad de participar del griterío ni del tacticismo político», confiando en que el trabajo conjunto permitirá solucionar la situación.
Tres ámbitos de actuación
Respecto a las infraestructuras, Dalmau constató la falta de inversión en la red convencional en los últimos años. Señaló que «del plan de Rodalies 2020-2025 se han ejecutado 2.666 millones y se han ejecutado más de 4.199. ¿Son suficientes? No. Pero es un cambio de tendencia histórico».
En cuanto al material rodante, repasó los encargos de nuevos trenes a Alstom, que deben empezar a operar durante este año. En lo que respecta a la gestión, destacó la creación de la empresa mixta Rodalies de Catalunya: «Muchos lo habían hablado, muchos lo habían reclamado, muchos lo habían criticado. Pero ha sido este Govern quien ha empezado a poner las piedras de ese camino», defendió Dalmau.
Sobre el traspaso, enfatizó que ya no es una opción, sino una «necesidad operativa e institucional», expresando que el Govern desea determinar sobre el servicio que presta Rodalies. «Catalunya debe tener la capacidad de planificar, gestionar y responder ante incidencias, porque conoce el territorio y porque somos quienes rendimos cuentas ante la ciudadanía», argumentó el conseller.
Respuesta del Govern
Dalmau enmarcó la respuesta del Govern a la crisis dentro de un contexto extraordinario debido a un episodio meteorológico extremo que afectó la red, afirmando que han actuado para garantizar el derecho a la movilidad y a la seguridad de los ciudadanos catalanes.
Defendió que el Govern ha activado todos los recursos a su disposición: «Hemos hecho lo que nos tocaba hacer, sin importar si era de nuestra competencia o no. Este es el liderazgo con el que ejercemos el autogobierno catalán, asumiendo aciertos y errores».
Renfe, Adif y el Gobierno
Dalmau describió la ampliación de los servicios de transporte como «el servicio alternativo de transporte más grande y complejo nunca visto en Catalunya». Afirmó que el Govern no solo ha exigido soluciones a Renfe y a Adif, sino también responsabilidades. «El titular del servicio es la Generalitat de Catalunya. El operador, Renfe, nunca puede olvidar que debe responder y actuar a las órdenes del gobierno del país», agregó en referencia a los ceses de miembros de la dirección de ambas empresas públicas.
Defendió que la actitud de colaboración con el Gobierno español debe ser vista como un acto de responsabilidad: «No quiero que confundan la actitud de colaboración con un acto de tibieza, sino como un acto de firmeza y responsabilidad. Los acuerdos son fundamentales para el país y permiten las inversiones».
Defensa de Paneque
A lo largo de su intervención, Dalmau reiteró sus condolencias por el fallecimiento del maquinista de la R4 en el accidente de Gelida (Barcelona) y pidió disculpas a los usuarios: «Les pedimos disculpas por los perjuicios sufridos esta semana y por los efectos de un sistema que no está a la altura de lo que merecen los ciudadanos de Catalunya».
Agradeció el trabajo de los servicios de emergencia, de los empleados públicos, de las plataformas de usuarios —a quienes desea que tengan un papel más activo en el futuro—, de los alcaldes y del equipo del Govern, especialmente de la consellera Sílvia Paneque, de quien varios partidos de la oposición han exigido su dimisión. «Quiero hacer un reconocimiento personal que creo que es justo y necesario», concluyó Dalmau.
