València, 28 Nov. (EUROPA PRESS) – El órgano romántico del Real Colegio Seminario de Corpus Christi de Valencia ha completado su restauración tras algo más de 2,5 años de trabajos. Después de más de 120 años de vida útil, el instrumento presentaba graves problemas de conservación, ocasionados, en parte, por el envejecimiento y, por otra parte, por la mala manipulación: la merma sonora era casi del 50% respecto de su capacidad total.
Este sábado, el arzobispo de Valencia, monseñor Enrique Benavent, bendirá el instrumento en un acto que tendrá lugar en la Capilla Mayor del Patriarca, a las 20:00 horas. Después, habrá un breve concierto a cargo del organista titular, David Morales Tent.
En noviembre de 2022, el maestro organero Carlos Álvarez asumió el reto de recuperar toda la sonoridad del órgano original. Los trabajos, desarrollados en los talleres de Álvarez, en la localidad turolense de Villel, han buscado no solo la restauración del instrumento en sí, sino también su conservación futura.
En este sentido, se ha redistribuido el espacio interior del instrumento para priorizar la accesibilidad, lo que ha permitido añadir nuevos registros sonoros y, además, facilitar el mantenimiento con el paso de los años, detalla el Arzobispado de Valencia.
La intervención ha supuesto la restauración integral de las dos cajas y de la tubería original, formada por casi 3.000 tubos. También se ha construido una consola nueva, que consta de tres teclados de 61 notas y un pedal de 30 notas. Además, se ha integrado un nuevo sistema avanzado de transmisión, controlado por ordenador.
Problemática en la Construcción
La firma del contrato de construcción del órgano del Patriarca se remonta al 13 de marzo de 1895. Entre las propuestas presentadas, se escogió la del organero Juan Bautista Puget, quien planificó la construcción de un grandioso instrumento de estilo romántico con tres teclados, un pedal y un total de 41 registros sonoros.
No obstante, hasta llegar a la inauguración del instrumento se tuvo que recorrer un largo y accidentado camino. Al poco tiempo de iniciarse la construcción, se produjeron las primeras modificaciones respecto a la propuesta inicial. Además, Puget se vio obligado a rescindir el contrato en septiembre de 1896 por razones de salud.
El nuevo maestro organero seleccionado para realizar los trabajos fue Francisco Romero, con quien se firmó un contrato de obra el 25 de septiembre de 1896. Lamentablemente, Romero fallecería dos años después sin acabar el encargo.
El tercer organero elegido, José Pigarau, tampoco concluiría el instrumento, alegando falta de experiencia. Sería, finalmente, el maestro Lope Alberdi quien concluiría la construcción del órgano a finales de octubre de 1901, más de 6,5 años después de la puesta en marcha del proyecto.
