SANTA CRUZ DE TENERIFE, 26 de mayo. (EUROPA PRESS) – El Pleno del Parlamento de Canarias ha aprobado este martes por unanimidad la modificación de la ley del himno de Canarias para incluir una mención a La Graciosa, en virtud de la aprobación del nuevo Estatuto de Autonomía en 2018, que la designó como octava isla del archipiélago.
Con el cambio acordado, la letra del himno quedará fijada como «Soy la sombra de un almendro, soy volcán, salitre y lava, repartido en ocho peñas –en referencia a La Graciosa–, late el pulso de mi alma», y se espera que ya se utilice en los actos institucionales del ‘Día de Canarias’ del próximo sábado.
Raúl Acosta, portavoz del Grupo Mixto (AHI), ha enfatizado que con esta reforma se está «poniendo algo más que una peña» en la historia institucional del archipiélago, ya que realmente se está «poniendo una piedra» en la «construcción» de la «identidad» de Canarias «como pueblo».
Además, ha insistido en que este «ajuste institucional» tiene un «enorme valor simbólico», pero «no altera la melodía, no modifica el régimen de protección ni de usos del himno y no afecta ni al escudo ni a la bandera de Canarias». La finalidad es alinear un símbolo oficial de alta proyección pública con el Estatuto de Autonomía vigente, favoreciendo la coherencia entre los emblemas institucionales y reconociendo a La Graciosa en el imaginario colectivo que el himno proyecta como la octava isla que es.
Modificación significativa
Melodie Mendoza (ASG) ha comentado que esta modificación legal es «profundamente significativa», ya que no solo se trata de un reconocimiento, sino de «identidad y pertenencia» tras el «acto de justicia» que supuso la inclusión de La Graciosa como octava isla en la reforma del Estatuto de Autonomía. En este sentido, ha señalado que esta reforma es un «paso natural» para que el himno «abrace» la nueva realidad del archipiélago y ayude a «construir pertenencia», asegurando que «nadie se sienta invisible».
Al respecto, Nicasio Galván, portavoz de Vox, ha manifestado que «los gestos son muy importantes» en política, pero ha advertido que a los canarios de La Graciosa «no les hace falta que les digan que son canarios». Por ello, ha solicitado evitar el «despilfarro» que supondría modificar la bandera, el escudo, folletos o documentación, enfatizando que los gracioseros prefieren que el dinero se destine a mejorar la gestión del agua, las vías o el transporte.
Una forma de sentir
Yoné Caraballo (NC-BC) ha apuntado que hablar de La Graciosa «es hablar de una forma de sentir, de un lugar donde el tiempo camina más despacio, donde el mar tiene otro color y donde todavía queda algo puro, algo intacto, algo que en muchos rincones de Canarias ya se perdió». Ha subrayado que «es mucho más que un número en un mapa o en un himno», definiéndola como «refugio, memoria y emoción». Además, ha abogado por dar más autonomía a la isla, sugiriendo que debería contar con una concejalía delegada en el Ayuntamiento de Teguise.
Rebeca Paniagua (PP) ha recordado a Benito Cabrera, autor de la letra, quien «cuando escribió la letra, lo hizo pensando en que un día se modificaría e incluiría a La Graciosa». Asimismo, ha añadido que no se está «modificando solamente un verso», sino «corrigiendo una ausencia histórica» al ajustar el himno del archipiélago a la «verdad sentimental» de Canarias. «La Graciosa ha estado siempre en nuestra geografía, en nuestra memoria, en nuestra literatura insular y en nuestros corazones», ha enfatizado.
David Toledo, del Grupo Nacionalista, ha comentado que «la tierra permanece en el corazón de muchos ciudadanos» y, al final, «se convierte en un símbolo», que es lo que acontece con La Graciosa. Ha señalado que la modificación del himno no es una «cuestión menor», puesto que se está «conquistando un derecho» para que un graciosero se sienta «representado» al escuchar el himno.
Por su parte, Marcos Bergaz (PSOE) ha afirmado que esta modificación «hará muy felices» a los vecinos de La Graciosa, pero también al «conjunto» de los canarios, descartando que haya «jerarquías» entre islas. «No hay islas de primera, de segunda ni de tercera, igual que tampoco hay ciudadanos de primera, de segunda y de tercera; todos debemos ser iguales», ha explicado, haciendo alusión a la necesidad de corregir las desigualdades que enfrenta el archipiélago.
