Zaragoza, 19 de marzo. El Plan Especial de Inspección de Edificios de la zona Zamoray-Pignatelli, en el Casco Histórico de Zaragoza y acometido por el ayuntamiento, ha concluido tras 259 revisiones de las que 19 han sido solares y 240 son inmuebles. De estos, el 52,52% tenía la Inspección Técnica de Edificios (ITE) en regla.
El dato fue proporcionado por el consejero municipal de Urbanismo, Víctor Serrano, quien detalla que se han completado 235 inspecciones de los 240 edificios, y otras 4 están sin terminar. De los inmuebles revisados, 60 se encuentran en perfecto estado; 7 requieren intervención media debido a riesgos que requieren acción rápida; y 168 presentan problemas a subsanar.
De estos 168 inmuebles, 101 tienen prioridad baja de actuación por defectos leves, 31 requieren atención programada y 36 presentan problemas significativos que necesitan solución urgente.
Patologías
Las patologías más comunes encontradas en las revisiones incluyen problemas de humedades, en el 49,03% de los inmuebles; fallos en la red de saneamiento, que afectan al 35,91%; daños en la cubierta, que alcanzan al 35,52% de las fincas; y la presencia de xilófagos, que afecta al 5,02% de los edificios visitados.
Las patologías se localizan principalmente en las fachadas (45,65% de los edificios) y, en menor medida, en los balcones (28,57%). Otras cuestiones, como la presencia de fibrocemento, fueron detectadas en el 3,05% de los casos revisados.
Serrano ha explicado la diferencia entre las órdenes de ejecución que el Ayuntamiento emite a los propietarios para que actúen y las ejecuciones subsidiarias que se llevan a cabo en situaciones de emergencia.
Procedimientos de emergencia
Desde 2023 hasta la fecha se han llevado a cabo 1.771 órdenes de ejecución; de estas, 523 corresponden a 2023, 520 a 2024, 627 a 2025, y 101 en los primeros meses de 2026. En cuanto a las ejecuciones subsidiarias, el Ayuntamiento actúa en situaciones de emergencia y luego presenta la factura al propietario. Sin embargo, en muchos casos los propietarios resultan ser insolventes o pertenecen a sociedades mercantiles desaparecidas, lo que dificulta la recuperación de costes. Durante este mandato, se han registrado 21 procedimientos de emergencia, logrando recuperar 2,57 millones de euros, lo que representa el 39% de la inversión realizada.
Los casos que requirieron intervención incluyen incendios, abandonos y problemas de salubridad, como los de calle Pignatelli 43 y Compromiso de Caspe 83, y problemas estructurales en calle Mariano Gracia 15, entre otros.
Diez meses de inspecciones
Las inspecciones comenzaron hace diez meses, con técnicos de Urbanismo que dividieron el distrito en 14 tramos. Un equipo de 4 arquitectos técnicos y 2 arquitectos, junto con personal administrativo y la colaboración de la Policía Local, llevaron a cabo estas revisiones.
En rueda de prensa, Serrano ha reiterado que «por ley» son los propietarios los responsables de mantener el adecuado estado de sus edificios, así como de sus servicios e instalaciones comunes. La ITE es una obligación exclusiva de los propietarios, quienes deben realizarla cada 50 años y luego cada 10, aunque Serrano se mostró a favor de reducir estos plazos a 25 y 5 años, respectivamente.
El consejero argumentó que la intervención del Ayuntamiento en la zona de Zamoray-Pignatelli responde a la antigüedad de los edificios, las condiciones socioeconómicas del entorno y las preocupaciones expresadas por colectivos vecinales y partidos políticos.
Serrano afirmó que el criterio del Ayuntamiento es ayudar a quienes no tienen recursos e inspeccionar a quienes sí pueden costear las obras. «No vamos a dejar tirados a los vecinos de Pignatelli», comentó, subrayando el compromiso que han mantenido desde 2019.
En total, en los últimos cuatro años se han invertido 66,4 millones de euros en esta zona, con 2,3 millones destinados a la vía pública, 6 millones al programa de compra-venta de suelos, 29 millones al Plan Especial de Vivienda y otro tanto para convertir el antiguo cuartel de Pontoneros en una residencia de estudiantes. Además, se encuentran en construcción 125 viviendas.
Sectorizar el Casco Histórico
Serrano ha comentado que, tras concluir el trabajo de inspección en Zamoray-Pignatelli, se comenzará a sectorizar otras áreas del Casco Histórico, específicamente La Magdalena, ya que «es imposible acometerlo todo de golpe». La intención es realizar zonas de inspección de forma más quirúrgica y menos extensa que la llevada a cabo en Zamoray-Pignatelli.
El plan de inspección continuará, pero de una manera más específica, como en el entorno de la calle Estébanes, comprometiendo al Ayuntamiento a asegurar que las propiedades cumplen con las obligaciones edificatorias establecidas.
