El Partido Nacionalista Vasco (PNV) celebrará el próximo 20 de septiembre un acto en el edificio de la avenida Marceau de París, que fue sede del Gobierno Vasco en el exilio y que recientemente ha sido devuelto a la formación jeltzale. Este evento se llevará a cabo para conmemorar la recuperación de un importante pedazo de la historia tanto del PNV como de Euskadi.
En la rueda de prensa celebrada el pasado 12 de septiembre en Bilbao, la secretaria del EBB del PNV, Maitane Ipiñazar, anunció la realización de este «emotivo» acto. Durante la conferencia, mostró una imagen que adornaba el despacho del lehendakari José Antonio Agirre en dicho edificio, un cuadro pintado por Ricardo Arrue, que actualmente se encuentra en el Museo del Nacionalismo Vasco de la Fundación Sabino Arana.
El PNV adquirió el inmueble el 12 de septiembre de 1936, justo antes de la constitución del primer Gobierno Vasco, el 7 de octubre de ese mismo año. Sin embargo, el edificio fue incautado por el Ejército nazi y la Gestapo en 1940, «en nombre del fascismo», tras la invasión de Francia. El PNV ha intentado recuperar el edificio en varias ocasiones, y recientemente se ha logrado la devolución por parte del Gobierno español. En diciembre del año pasado, el Ejecutivo central aprobó la devolución del inmueble, que alojaba a ese momento la sede del Instituto Cervantes en París, en cumplimiento de la ley de Memoria Democrática.
Presencia de Ejecutivas y emotividad del evento
La organización ha informado a su afiliación que «vuelve a ser el dueño legítimo de ese edificio». El acto del 20 de septiembre contará con la presencia tanto del actual Euzkadi Buru Batzar como de la anterior Ejecutiva Nacional, con el objetivo de celebrar que «hemos recuperado un pedacito de nuestra historia», remarcó Ipiñazar.
La secretaria del EBB también destacó la relevancia histórica del edificio, señalando que «no solo representa la historia del PNV, sino también un símbolo de libertad y refugio para el pueblo vasco en sus peores momentos». Esto convierte el acto en una ocasión muy emotiva.
Futuro uso del edificio aún por decidir
En cuanto al uso futuro del edificio, Ipiñazar aclaró que «de momento no está decidido». Agregó que «lo importante es que ese edificio ha sido recuperado y vuelve a pertenecer a su legítimo dueño».
