CUENCA 1 Oct. (EUROPA PRESS) – El Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam) habilitará una lanzadera entre el nuevo Hospital Universitario de Cuenca y la estación de alta velocidad Fernando Zóbel. Esta iniciativa busca facilitar la movilidad de los profesionales sanitarios que residen en otras provincias y trabajan en el centro hospitalario conquense.
Este servicio de autobuses contará con una expedición desde la estación a primera hora de la mañana y otra de vuelta al finalizar la jornada. El uso de este servicio será gratuito para los trabajadores que lo utilicen, según ha informado el vicepresidente primero de Castilla-La Mancha, José Luis Martínez Guijarro, durante el acto de firma de contratos de los 179 nuevos fichajes realizados por el Hospital Universitario.
Martínez Guijarro ha explicado que esta es la primera oleada de contratación de profesionales del Sescam para este centro en distintas categorías, incluyendo enfermeras y electricistas, dentro de los 400 puestos de trabajo que se crearán en el hospital de El Terminillo. Además, se suman 80 trabajadores contratados por empresas que ofrecen servicios de seguridad, mantenimiento y limpieza. Todo ello destaca, según Martínez Guijarro, «la capacidad de generación de empleo del nuevo hospital», que ya atiende a cerca de mil pacientes diarios y ha realizado alrededor de 15.000 actos clínicos desde su inauguración.
A lo largo de octubre, se implementarán lo que se denominan «servicios centrales», como el laboratorio y la farmacia, lo cual será un paso previo al traslado de las urgencias y la hospitalización. Respecto a la lanzadera, el vicepresidente ha apuntado que es una forma de hacer atractivo el hospital de Cuenca para profesionales que desean trabajar allí, aunque prefieran mantener su residencia en su ciudad de origen. «Estaremos encantados de que muchos acaben trasladándose a vivir a Cuenca», añadió.
DOS MESES PARA CALIBRAR LA TECNOLOGÍA DE RADIOTERAPIA.
Por otro lado, Martínez Guijarro ha recordado que este miércoles se prevé la autorización de la instalación de radioterapia en Cuenca. Profesionales de este servicio en Albacete han mantenido reuniones con sus colegas conquenses para explicar las implicaciones de la implementación de este servicio.
El vicepresidente estima que la calibración del aparato puede durar entre dos y dos meses y medio. Una vez que la tecnología esté lista, se comenzará a planificar la llegada de pacientes. Mientras tanto, ha indicado que alrededor del 70% de los pacientes oncológicos conquenses que actualmente deben ser atendidos en otras ciudades son derivados a Albacete. Gracias a un acuerdo con la Asociación Española contra el Cáncer de Cuenca, se ha establecido un dispositivo que transporta a estos pacientes en AVE hasta la estación albaceteña, desde donde continúan en taxi hasta el hospital.
Los costes de este traslado son asumidos por el Sescam. «Son 25 minutos de viaje en alta velocidad y los horarios se coordinan para que haya tiempo suficiente», explicó Martínez Guijarro.
