La noche de este miércoles, las autoridades de Venezuela encendieron oficialmente unas anticipadas Navidades, asegurando que estas se celebrarán «en paz», en medio de la tensión con Estados Unidos por el despliegue militar que este país mantiene en el mar Caribe para, según Washington, combatir el supuesto narcotráfico procedente de la nación suramericana.
Cientos de personas asistieron a un acto organizado en la Plaza Bolívar de Caracas. Algunos de los asistentes llevaban disfraces o elementos alusivos a la temporada, mientras que otros portaban varillas de luces de bengala, todo esto frente a un escenario donde estaban presentes varias autoridades y músicos.
Los asistentes hicieron una cuenta regresiva para encender las luces que adornan la Plaza Bolívar, ubicada en el casco histórico de la capital venezolana. La encargada de esta actividad fue la alcaldesa de Caracas, Carmen Meléndez, quien pulsó un botón y deseó un «feliz inicio de la Navidad».
«Desde aquí, desde la Plaza Bolívar, (enviamos) un saludo a nuestro presidente, Nicolás Maduro Moros, que nos está viendo. ¡Que se escuche ese grito de felicidad de todo el pueblo de Caracas!», expresó Meléndez.
Navidad Adelantada en Venezuela
El jefe de Estado había anunciado en septiembre el adelanto de esta festividad, como ha hecho en años anteriores desde que llegó al poder en 2013. Argumentó que esta es una «fórmula» que ha resultado «muy bien para la economía, para la cultura» y «para la alegría».
Maduro afirmó este miércoles que «Venezuela huele a Navidad a partir de este 1 de octubre», lo que señaló como «una tradición» del chavismo en favor del «derecho sagrado a la felicidad».
En la misma noche también se encendió, como es costumbre cada año, una gran cruz situada en el Waraira Repano, la principal formación montañosa de Caracas conocida como el Ávila, que se impone en el norte de la ciudad.
En el acto estuvo presente el jefe de Gobierno de Caracas, Nahum Fernández, quien anunció que se irá revelando «poco a poco» una agenda de actividades elaborada en conjunto con el Ministerio de Cultura.
«Aquí somos gente feliz, somos gente alegre; allá los amargados que están en otros países que no les gusta la Navidad», subrayó, en referencia a críticos del adelanto de las festividades, aunque sin mencionar a nadie en específico.
Tras el encendido de las luces, una agrupación musical se presentó junto con la Orquesta Sinfónica Municipal de Caracas.
Celebrar pese a «Amenazas»
Paralelamente, varias personas se movilizaron en Petare, el este de Caracas, considerada la favela más grande de Venezuela. Se dirigieron a un comando de la Guardia del Pueblo, donde compartieron refrigerios con la comunidad, especialmente con decenas de niños, y entregaron gorros navideños y bengalas.
El comandante de la Unidad de Articulación Social de la Guardia del Pueblo Petare, el mayor Jhoan Manuel Olages, declaró que están celebrando el inicio de la Navidad «en perfecta fusión popular-militar-policial», cumpliendo así con las instrucciones del jefe de Estado.
Por su parte, Diana Romero, directora de la organización Una Sonrisa, Una Esperanza, expresó que «está muy bien» adelantar estas fiestas para que el venezolano pueda olvidar «todo eso» que lo «tiene en zozobra», en alusión a la presencia naval estadounidense en el Caribe, lo que el Gobierno de Maduro denuncia como una «amenaza» a la soberanía.
«Como muchos venezolanos, yo no quiero guerra en mi país, yo no quiero una intervención», manifestó Romero, quien añadió que no desea que su país experimente una situación similar a la que ve «constantemente» a través de videos en Gaza, donde «los niños sufren y mueren de hambre».
En el estado Zulia, en el noroeste y fronterizo con Colombia, cientos de personas se concentraron en una decorada Plaza de la República, en Maracaibo, la capital de esta región petrolera, para celebrar un acto organizado por las autoridades chavistas, que incluyó un concierto.
La Navidad en Venezuela comenzó solo dos días después de que la vicepresidenta ejecutiva, Delcy Rodríguez, anunciara que Maduro «suscribió» un «decreto de conmoción externa» que otorga «poderes» y «facultades especiales» al jefe de Estado «para actuar en materia de defensa y seguridad», ante las «amenazas» estadounidenses.
