
MADRID 8 Abr. (EUROPA PRESS) – El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, ha avisado este miércoles de que se ha pactado una «tregua frágil» con Irán y que ahora Washington espera que Teherán negocie «de buena fe» un acuerdo para una solución duradera, incidiendo en que está en manos de la República Islámica avanzar en las conversaciones.
En declaraciones desde Budapest, donde ha viajado para respaldar al primer ministro húngaro, Viktor Orbán, de cara a las elecciones legislativas de este 12 de abril, el vicepresidente estadounidense ha señalado que el acuerdo incluye la reapertura del paso de Ormuz.
«Ese es exactamente el acuerdo al que llegamos anoche. Los iraníes han aceptado abrir los estrechos. Estados Unidos ha aceptado detenerse», ha indicado, para añadir que también los aliados, en referencia a Israel, «han acordado dejar de atacar».
Vance ha advertido, no obstante, que se trata de una «tregua frágil» y que ahora todo depende de las negociaciones que se pongan en marcha con las autoridades iraníes para un acuerdo que ponga fin al conflicto. Pakistán, que ejerce de mediador, ha informado de que albergará conversaciones entre delegaciones de Estados Unidos e Irán este viernes, si bien no se ha confirmado todavía la participación de los asistentes.
El vicepresidente norteamericano ha resaltado que existen diferentes sectores dentro del sistema iraní, y ha ensalzado el papel del ministro de Exteriores, Abbas Araqchi, para alcanzar un alto el fuego, señalando que hay «algunas personas», que no ha identificado, que «están mintiendo sobre la naturaleza del acuerdo».
Asegura que acuerdo depende de que Irán negocie de buena fe
En este contexto, ha recalcado que ahora todo depende de la voluntad que muestre Teherán para alcanzar un acuerdo, dejando en sus manos el éxito de estos contactos. «Si van a mentir, si van a hacer trampas, si van a intentar impedir que incluso la frágil tregua que hemos establecido se lleve a cabo, entonces no van a estar contentos», ha indicado, resaltando que el presidente Trump ha dejado claro que no usará el poder militar contra la República Islámica.
Vance ha revelado que el mensaje de Trump es que los negociadores encaren este proceso «de buena fe». «Me ha dicho, y se lo ha dicho a todo el equipo negociador -al secretario de Estado, al enviado especial Steve Witkoff- que vayamos y trabajemos de buena fe para alcanzar un acuerdo», ha comentado.
«Eso es lo que nos ha dicho que hagamos. Si los iraníes están dispuestos a trabajar con nosotros de buena fe, creo que podemos llegar a un acuerdo», ha añadido. Aseguró también que Trump está «impaciente» por «lograr avances», pero condiciona el resultado final a que Irán «negocie de buena fe». «En última instancia, depende de los iraníes y de cómo negocien. Espero que tomen la decisión correcta», ha concluido.
Estados Unidos ha anunciado que había aceptado «suspender los ataques» contra Irán por un periodo de dos semanas, como resultado de los contactos mantenidos con Teherán en el marco del ultimátum de Trump para llegar a un acuerdo. Por su parte, las autoridades iraníes han subrayado que durante dos semanas será posible el paso «seguro» por el estratégico estrecho de Ormuz, aunque «mediante la coordinación» con el Ejército del país asiático.
