PAMPLONA, 15 Oct. (EUROPA PRESS) – El secretario de la mesa de contratación de las obras de duplicación de los túneles de Belate, Lorenzo Serena, ha afirmado este miércoles que «en ninguna otra obra a mí me han dicho cinco miembros de la mesa que se sabe quién se la va a llevar y luego ha resultado que es esa» la empresa finalmente adjudicataria, en este caso la UTE Acciona-Servinabar. «Eso no me había pasado nunca», indicó Serena durante su comparecencia en la comisión de investigación del Parlamento de Navarra.
Serena explicó que precisamente por ello pidió que «se motivase» la propuesta de adjudicación «para evitar esas sospechas y esas dudas». A pesar de ser uno de los integrantes que emitió un voto particular expresando sus dudas sobre el procedimiento seguido, subrayó que no tenía la capacidad de «excluir» a ninguna de las empresas de la licitación.
El secretario de la mesa cuestionó la inclusión de una empresa pequeña junto a una mayor, planteando: «¿Qué le aportaba una empresa pequeña? Que sea de Navarra tiene cierta lógica», añadiendo que, según pudo comprobar, el objeto social de Servinabar inicialmente era de servicio y fue modificado en enero de 2020 a obras. «El objeto social de una empresa determina su capacidad jurídica. Una empresa de servicios no puede acudir a una licitación de obras, pero es que su objeto social era obras y yo no la podía excluir. Acciona presenta una solvencia kilométrica y en Servinabar está en blanco. ¿Qué aportaba?», cuestionó, en la misma línea que había apuntado anteriormente, sugiriendo que deberían ser las empresas firmantes de la UTE las que explicaran su situación.
En cuanto a si había analizado la composición de la UTE durante el procedimiento, Serena sostuvo que «yo no verifico algo que no tengo por qué verificar, las empresas pueden presentarse conjuntamente o individualmente». Además, reafirmó que no se sintió presionado por el director general de Obras Públicas durante el proceso de adjudicación. «A mí me vino y me explicó este contrato», resaltando la importancia «por el importe, por la trascendencia social, porque había un riesgo de sanción, de cierre». «Yo no me sentí presionado», insistió.
Por otro lado, reconoció haber vivido en otras mesas de contratación procesos similares, aunque no son frecuentes. Resaltó, sin embargo, que estas situaciones «no descienden al ámbito personal, todos sabemos distinguir lo que es la opinión profesional y lo que es la personal». También lamentó que, según afirmó la Oficina de Buenas Prácticas y Anticorrupción, fue «represaliado» tras expresar sus dudas sobre el proceso seguido en la mesa de Belate, señalando que los comentarios burlones al respecto son inapropiados. «Espero que el procedimiento siga su curso», expresó, considerando el Gobierno como una «estructura piramidal» donde hay un principio de jerarquía. «Si consideras que alguien ha obrado mal, un caponcito al menos deberías dar. Más que nada no por mí, que a mí me da lo mismo, lo digo porque, ¿qué compañeros míos van a ir a la OANA a manifestar cualquier sospecha de mala praxis como nos pide el Gobierno? Si a una que va le mandan a Landaben… La Oficina tiene también una función de pedagogía y educación», señaló.
Por último, Lorenzo Serena aclaró que no ha hablado con parlamentarios de UPN ni «con nadie».
