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MADRID, 5 Ago. (EUROPA PRESS) – La coalición internacional para el regreso de los niños ucranianos, de la que forma parte España, ha solicitado a Rusia el retorno «inmediato e incondicional» a sus familias de los niños deportados en el marco de la invasión rusa de Ucrania. La comunidad internacional debe «garantizar que los niños nunca sean utilizados como instrumentos de guerra».
En un comunicado conjunto, los países involucrados reiteran su compromiso «inquebrantable» con la protección de los niños afectados por la invasión militar a gran escala, ilegal, no provocada e injustificable de Ucrania por parte de Rusia, conforme al Derecho Internacional Humanitario y la Convención de Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño.
Además, aseguran que «como comunidad global, hay que garantizar que la protección de todos los niños afectados por la guerra de agresión de Rusia contra Ucrania siga siendo la prioridad» de la acción humanitaria y los esfuerzos diplomáticos.
En este contexto, los países han recordado que Kiev presentó, durante un encuentro bilateral celebrado a principios de junio en Estambul, un listado inicial de 339 niños ucranianos deportados a Rusia o trasladados forzosamente desde zonas temporalmente ocupadas de Ucrania, lo que se presenta como «una verdadera oportunidad» para que Moscú «demuestre buena fe».
Han instado a las autoridades rusas a «actuar con prontitud y de manera significativa respecto a la lista inicial de niños presentada por Ucrania, garantizando su retorno inmediato e incondicional a sus familias y comunidades en Ucrania», así como «facilitar el regreso de todos los niños ucranianos deportados ilegalmente y trasladados por la fuerza, de conformidad con el Derecho Internacional».
Asimismo, han solicitado información completa y verificable sobre todos los niños ucranianos deportados ilegalmente y trasladados por la fuerza bajo control efectivo de la Federación Rusa. Esto incluye su paradero, bienestar, situación jurídica y estado de salud, junto con garantizar el acceso sin trabas de las organizaciones humanitarias internacionales para evaluar su situación y salvaguardar sus derechos.
También han instado a las autoridades rusas a «dejar de alterar la identidad de los niños», lo que implica cambios en su ciudadanía, la colocación en familias o instituciones rusas, el adoctrinamiento ideológico y la exposición a la militarización.
Este llamado cuenta además con el respaldo de otros países como Alemania, Argentina, Australia, Austria, Bélgica, Bulgaria, Canadá, Chile, Costa Rica, Croacia, Dinamarca, Eslovenia, Estonia, Finlandia, Francia, Georgia, Grecia, Islandia, Irlanda, Italia, Japón, Letonia, Liechstenstein, Lituania, Luxemburgo, Macedonia del Norte, Malta, Moldavia, Noruega, Países Bajos, Portugal, República Checa, Rumanía, Suecia, Ucrania y Reino Unido, así como el Consejo de Europa y la Unión Europea y Suiza como observadores.
