Euskadi ha emitido 15,8 millones de toneladas de CO2 equivalente en 2024, lo que representa una disminución de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) del 1% respecto al año anterior y del 38% respecto a 2005. Este avance se produce en un contexto de crecimiento económico, con un aumento del Producto Interior Bruto (PIB) del 2,2% durante el último año y un crecimiento del 30% desde 2005. Las autoridades consideran que Euskadi avanza en «la buena senda» para cumplir con el objetivo de reducir las emisiones un 45% para 2030.
En el marco de la Semana del Clima y la Energía de Euskadi, conocida como Asteklima 2025, el viceconsejero de Medio Ambiente del Gobierno Vasco, Josu Bilbao, y el director general de Ihobe, Alexander Boto, presentaron recientemente un avance sobre las emisiones de GEI de 2024. Esta información ha despertado «cierto espacio para el optimismo», como señaló Bilbao, ya que la región ha logrado reducir sus emisiones en un 38% desde 2005, consolidándose así en su camino hacia una neutralidad climática ante el año 2050.
Bilbao subrayó que este progreso no sólo refleja el compromiso del Gobierno Vasco, sino que también se considera un «logro colectivo» que involucra a empresas, municipios, agentes sociales y la ciudadanía. La reducción del 38% es aún más significativa considerando que, en el mismo periodo, el PIB ha crecido un 30%. Esto demuestra que es posible avanzar hacia una economía baja en carbono sin sacrificar el desarrollo económico y el bienestar social.
El Gobierno Vasco lidera esta transformación económica y social a través de dos herramientas clave. En primer lugar, se ha aprobado un plan industrial que integra la descarbonización como eje estratégico. En este contexto, la industria vasca ha comenzado a apostar por la eficiencia energética, la economía circular y la innovación tecnológica, consolidando un modelo competitivo y sostenible.
En segundo lugar, desde 2024, Euskadi cuenta con un marco normativo pionero, la Ley 1/2024 de Transición Energética y Cambio Climático, que establece objetivos ambiciosos, como alcanzar la neutralidad climática en 2050, mejorar la resiliencia territorial, garantizar una transición justa y lograr una reducción del 45% de las emisiones para 2030. Bilbao aseguró que, con la actual reducción del 38%, se cumplirán estos objetivos.
El descenso en las emisiones en 2024 se atribuye en gran medida a la reducción en el sector energético, que ha disminuido un 5% respecto a 2023. El sector industrial también ha reducido sus emisiones en un 9%, al igual que el sector de residuos, mientras que el sector del transporte ha incrementado sus emisiones en un 6%. Otros sectores como el residencial, los servicios y la agricultura han reportado aumentos de emisiones del 4%, 1% y 3% respectivamente.
En la buena senda
Boto reafirmó que Euskadi ha reducido sus emisiones de GEI un 38% desde 2005 y resaltó el objetivo de alcanzar un 45% de reducción para 2030, afirmando que «estamos en la buena senda», aunque advierte que no deben desacelerar el ritmo y es esencial continuar acelerando el proceso de descarbonización.
En términos sectoriales, se destacó que las emisiones en el sector energético se han reducido un 56% en los últimos 20 años, principalmente debido a la transición de combustibles fósiles, del carbón al gas y posteriormente a la electricidad. La industria ha disminuido sus emisiones en un 50% desde 2005, gracias a mejoras en eficiencia, electrificación y un régimen de comercio de emisiones establecido por la Comisión Europea. El sector de residuos también ha mostrado un notable descenso del 57% en sus emisiones, debido a los esfuerzos en la reducción de residuos en vertederos. El sector residencial ha reducido sus emisiones un 36% en las últimas dos décadas.
El mayor desafío sigue siendo el sector del transporte, que ha aumentado sus emisiones en un 15% en los últimos 20 años. Bilbao indicó que Euskadi es un importante nodo logístico, lo que significa que las emisiones incluyen no solo las generadas internamente, sino también las que se producen al transitar por la región. Se han implementado medidas para descarbonizar este sector, con expectativas de que pronto se verán resultados positivos.
Bilbao también comentó que la gestión de la oferta y la demanda de transporte es uno de los grandes desafíos de la movilidad en Europa y en Euskadi. Las medidas adoptadas a nivel local, como la regulación de la velocidad en zonas urbanas y la creación de zonas de bajas emisiones, comenzarán a ofrecer resultados en los próximos años. Actualmente, las absorciones de CO2, que son las que los bosques y océanos pueden absorber, rondan los 2 millones de toneladas. En este sentido, Bilbao destacó que el 68% del territorio de Euskadi está cubierto de masa forestal y que un 23% se encuentra dentro de áreas de conservación.
Asteklima
Este viernes marca el inicio de Asteklima, la Semana del Clima y Energía de Euskadi, una iniciativa organizada por el Departamento de Industria, Transición Energética y Sostenibilidad, en colaboración con Ihobe y el Ente Vasco de la Energía (EVE). Bilbao señaló que iniciar Asteklima presentando los datos del inventario de gases de efecto invernadero es crucial para situar la transición energética y climática en la agenda pública y movilizar a la ciudadanía.
La Semana del Clima y la Energía de Euskadi se considera un espacio de referencia para la sensibilización y activación ciudadana. Aunque los datos ofrecen un motivo de optimismo, Bilbao advierte que no se debe caer en la autocomplacencia. En un momento decisivo para la acción climática, destacó que el 76% de la población vasca está preocupada por el cambio climático, lo que representa un mandato para seguir avanzando en el despliegue de proyectos transformadores ambiciosos y en la suma de apoyos.
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