
Valladolid, 28 Mar. (EUROPA PRESS) – La autoridad judicial ha decretado el ingreso en prisión de un hombre sobre el que pesaban dos requisitorias judiciales, tras ser detenido con 13,55 gramos de cocaína repartidos en 14 envoltorios de plástico y 2.680 euros en efectivo en Valladolid.
La detención tuvo lugar en la tarde del pasado 26 de marzo, cuando agentes de paisano de la Policía Nacional patrullaban en la calle José de Cantalapiedra alrededor de las 18:00 horas. Detectaron la presencia de un varón vestido de negro que se acercó a un vehículo estacionado en batería, con dos ocupantes en su interior.
El hombre realizaba «rápidos giros de cabeza para detectar si alguien le observaba». Entregó un objeto de pequeñas dimensiones al copiloto del turismo y recibió algo a cambio que se guardó inmediatamente en el bolsillo, según ha detallado la Policía Nacional a través de un comunicado.
Ante la sospecha de una venta de droga, uno de los agentes inició un discreto seguimiento del varón. Cuando el individuo sacó unas llaves de un vehículo, el policía se identificó para evitar que el sujeto se marchase. Al exhibir su placa emblema, el hombre «sorpresivamente arremetió» contra el agente, provocando que ambos cayeran al suelo, momento en el que el agente se golpeó en la cabeza.
Un segundo agente, que inicialmente se había dirigido hacia el turismo ocupado por dos personas, acudió de inmediato en ayuda de su compañero para reducir al varón, quien presentó una «fuerte resistencia».
Los agentes lograron someter al hombre y realizaron un registro de sus pertenencias. Encontraron 2.680 euros en efectivo en distintos tipos de billetes y 14 envoltorios de plástico que contenían una sustancia blanca que, al ser analizada, dio positivo en cocaína. Se determinó que la cantidad de droga pesaba 13,55 gramos, cuyo valor en el mercado ilícito podría alcanzar los 1.523,58 euros, de acuerdo con las tablas de la Oficina Central Nacional de Estupefacientes para el primer semestre de 2026.
Fue detenido como presunto autor de un delito de tráfico de drogas y otro de resistencia/desobediencia. Posteriormente, fue trasladado a las dependencias de la Comisaría Provincial de Policía Nacional, donde permaneció bajo custodia mientras continuaban las diligencias policiales.
Durante el proceso, se comprobó que la identidad que había proporcionado al mostrar un Documento Nacional de Identidad a los agentes no correspondía con la suya real, por lo que también fue imputado por un delito de usurpación de estado civil. Tras verificar su verdadera identidad, los policías confirmaron que pesaban sobre él dos requisitorias judiciales en vigor por búsqueda, detención e ingreso en prisión: una de la Audiencia Provincial de Valladolid por un delito contra la salud pública y otra de la Audiencia Nacional por pertenencia a organización y grupo criminal.
Finalizadas las diligencias, el detenido fue puesto a disposición de la autoridad judicial competente, que ordenó su inmediato ingreso en prisión.
