La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) ha calificado como «delicada» la situación de la cancelación de vuelos hacia Venezuela, a raíz de las advertencias de precaución para sobrevolar su espacio aéreo. Peter Cerda, vicepresidente regional de IATA, indicó en una conferencia de prensa en San Salvador su intención de «asegurar» un diálogo que permita al sector «tomar las mejores decisiones».
Según Cerda, el impacto para Venezuela es «importante», dado que el país ha quedado sin operaciones de aerolíneas extranjeras tras las cancelaciones, lo que ha agravado una ya existente falta de conectividad a nivel regional y global. Además, destacó que existe una gran concentración de venezolanos dispersos por toda la región y en Europa, por lo que la conectividad es fundamental para mantener los enlaces familiares, personales y económicos.
En España, por ejemplo, se han cancelado cuatro líneas aéreas, lo que se traduce en aproximadamente 6.000 pasajeros por semana, mientras que en Panamá son 2.200 pasajeros y en Colombia, 1.500. Esto es especialmente crítico, ya que se está entrando en una de las temporadas más altas para la industria, coincidiendo con las festividades de Navidad y Año Nuevo.
Venezuela desconectada nuevamente
“Hoy en día, hasta cierto punto, Venezuela está desconectada nuevamente por la falta de conectividad”, afirmó Cerda. Además, añadió que «cada línea aérea está analizando la situación de forma independiente, siguiendo sus propios análisis de riesgo, ya que las medidas que utilizan y su impacto varían de una a otra.»
En un plazo de dos semanas, Venezuela perdió casi dos tercios de sus frecuencias internacionales, tras una advertencia de seguridad emitida por la Administración Federal de Aviación (FAA) estadounidense el 21 de noviembre, relacionada con el espacio aéreo del país suramericano y el sur del Caribe. Esta situación se produce en un contexto de crecientes tensiones debido al despliegue aeronaval de EE.UU. en la región.
Para la primera semana de diciembre, las doce aerolíneas internacionales que operaban en el país suspendieron sus vuelos. Esta decisión se produce en un momento crítico para Venezuela, en medio de un aumento de la tensión entre Washington y Caracas respecto al despliegue estadounidense en el mar Caribe, que el presidente Donald Trump defiende como parte de su lucha contra el narcotráfico. Por su parte, Nicolás Maduro lo interpreta como un intento de promover un cambio de régimen en el país.
Ambos mandatarios han confirmado, por separado, que mantuvieron recientemente una conversación telefónica, aunque no han ofrecido más detalles al respecto.
