El 21 de octubre de 2025, Iberdrola, Endesa y Naturgy han llegado a un acuerdo para emprender acciones conjuntas con el fin de solicitar «cuanto antes» al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico la continuidad de la central nuclear de Almaraz. Este paso se realiza antes de que se presente la documentación al Consejo de Seguridad Nuclear (CSN).
En una reunión reciente de la junta de administradores de Centrales Nucleares de Almaraz y Trillo (CNAT), en la que Iberdrola ostenta el 53% de las acciones, Endesa posee el 36% y Naturgy el resto, se reafirmó el compromiso de mantener la operación de Almaraz en condiciones óptimas. Esta planta ha recibido recientemente el reconocimiento de la Asociación Mundial de Operadores Nucleares (WANO) al otorgarle un nivel de excelencia.
Ambas compañías han defendido la ampliación de la vida útil de las centrales nucleares, resaltando beneficios económicos para los consumidores y la seguridad del suministro energético. Naturgy también ha manifestado su respaldo a esta iniciativa, sugiriendo extender la operación de Almaraz hasta 2030 y revaluar el futuro de la energía nuclear en España.
Desafíos fiscales
Sin embargo, el marco fiscal que grava a las centrales nucleares representa un desafío significativo en las discusiones sobre la extensión. Recientemente, la Junta de Extremadura propuso una rebaja en la ecotasa autonómica para asegurar la viabilidad de la central.
La propiedad de Almaraz debe presentar al CSN la información requerida antes de finales de mes, lo que permitirá iniciar el estudio de desmantelamiento de su primer reactor.
En junio, Endesa e Iberdrola enviaron al Ministerio para la Transición Ecológica una propuesta formal para extender la vida útil de varias centrales nucleares. El Gobierno, a través de su gabinete liderado por Sara Aagesen, ha señalado que para tramitar una solicitud formal es crucial garantizar la seguridad de las personas, de suministro y no generar mayores costes para los ciudadanos.
A diferencia de Endesa e Iberdrola, Naturgy y EDP no firmaron la carta que proponía esta extensión, en un contexto donde se firmó en 2019 un protocolo de cierre que establece un calendario para el cierre gradual del parque nuclear entre 2027 y 2035. A partir de este calendario, Almaraz sería la primera planta en iniciar su desmantelamiento, proyectado para 2027.
Dado que en estas centrales hay un acuerdo que requiere la unanimidad de los participantes, la decisión se deberá tomar en conjunto, independientemente de su porcentaje de participación.
