MURCIA, 9 Mar. (EUROPA PRESS) – Los trabajos de recuperación del yacimiento arqueológico de San Esteban han iniciado este lunes con la fase I de las obras, que tiene una duración de 12 meses y está centrada en las excavaciones y estudios técnicos. Estos trabajos permitirán documentar los restos y preparar el espacio para la futura recuperación del histórico jardín de San Esteban, a través de una plaza flotante sobre los restos que se acometerá durante la segunda fase.
El objetivo es proteger y poner en valor uno de los conjuntos arqueológicos andalusíes más importantes documentados en Europa, que conserva los restos de un barrio andalusí de los siglos XII y XIII perteneciente al arrabal de la Arrixaca, una de las principales zonas de expansión urbana de la Murcia medieval.
Esta iniciativa fue anunciada por el presidente de la Comunidad, Fernando López Miras, y el alcalde de Murcia, José Ballesta, quienes han destacado la importancia de este proyecto. El edil capitalino había solicitado previamente al presidente murciano su apoyo para hacerlo realidad durante una reunión en su despacho.
Los trabajos se dividen en dos fases. La fase I consiste en la excavación de 59 sondeos arqueológicos para documentar los restos existentes, así como excavaciones vinculadas a la futura cimentación de la cubierta que permitirá recuperar la plaza-jardín sobre el yacimiento. Clemente Sánchez, director de estos trabajos y arqueólogo, ha celebrado que se haya llegado a este punto tras 17 años de esfuerzos.
La fase II ejecutará esos sondeos y contempla la recuperación del jardín, que será una tarea «compleja» porque «además de tener que conservar muy bien lo que hay debajo, hay que crear caminos de acceso para que entre maquinaria» para construir los cimientos que sostendrán la plaza.
Concretamente, se incluirá la ejecución de la cubierta mediante la construcción de los pilares que permitirán proteger el yacimiento, así como una intervención integral de conservación sobre el conjunto arqueológico. Además, se llevará a cabo la integración urbana definitiva del espacio, con la creación de la plaza-jardín sobre el yacimiento y la puesta en marcha de un centro de visitantes.
Características del Proyecto
El Plan de Intervención Arqueológica que ahora se pone en marcha constituye la fase previa necesaria para poder ejecutar el proyecto arquitectónico Ha-Ha. Este proyecto permitirá compatibilizar la protección del yacimiento con la recuperación del jardín histórico como espacio público, integrando la riqueza patrimonial del enclave en la vida cotidiana de la ciudad.
Las excavaciones se llevarán a cabo en tres zonas del yacimiento: en el sector sur se ejecutarían 22 prospecciones; en el sector oeste, 20; y en el sector central, 17 intervenciones. Cada sondeo tendrá unas dimensiones aproximadas de 2,56 metros por 2,56 metros y una profundidad estimada de 2,1 metros.
El intervención tiene una duración prevista de 12 meses, de los que diez estarán dedicados a los trabajos arqueológicos de campo y dos a la elaboración de la memoria final. El presupuesto de licitación asciende a 1.266.109 euros, promovido por el Ayuntamiento de Murcia con la participación de la Comunidad, contando con la autorización de la Dirección General de Patrimonio Cultural.
Los restos que se encuentren se almacenarán y «dentro de cuatro, cinco o seis años se volverán a traer para ser colocados en su ubicación original», ha afirmado Sánchez. Sin embargo, el lugar donde se ubicarán estos restos aún está por concretar, ya que el local «tiene que reunir unas condiciones óptimas para la conservación, sin humedades, ni un tránsito continuo, y que no le dé el sol ni aire acondicionado, es decir, que tenga unas condiciones óptimas para los dos o tres años que puede durar su conservación», ha comentado.
Estos trabajos previos han permitido sacar a la luz que las estructuras más cercanas al Palacio de San Esteban «son construcciones de mucha mayor calidad» en comparación con el resto del yacimiento, donde predominan muros de tapial de tierra y otras construcciones; en algunos casos hay ladrillos que son irrecuperables porque están arenizados, pues han pasado 17 años con el yacimiento expuesto.
No obstante, el arqueólogo director del proyecto ha confesado que esperaba que «estuviésemos con muros de tierra, ya que ha habido veces que esta excavación se ha inundado por completo. Sin embargo, están mejor conservados de lo que se podía esperar y son más reconocibles».
Por su parte, el alcalde ha celebrado que se hayan puesto en marcha unas obras «largamente esperadas», que están diseñadas para que esta fase I, de excavación arqueológica, se continúe sin interrupción con la fase II, el jardín que irá sobre la excavación arqueológica para disfrute de todos los murcianos.
Ballesta ha expresado su agradecimiento a López Miras porque su proyecto sea una realidad «en poco tiempo», así como a la vicealcaldesa Rebeca Pérez, que «ha puesto toda su tenacidad y valentía en que esto sea una realidad».
El presidente Fernando López Miras ha recordado que en esta primera fase, de inicio de las excavaciones, tanto la Comunidad como el Ayuntamiento han aportado 600.000 euros. Tras la finalización de esta fase, se iniciará la segunda, con una aportación conjunta de ambas administraciones de 8 millones de euros.
El avance del proyecto es «fruto de la colaboración entre administraciones», y el objetivo es «la puesta en valor del yacimiento de San Esteban y devolverle a la ciudad un espacio de ocio, con ese jardín flotante sobre los restos».
Actuaciones Preliminares
Antes del inicio de las excavaciones, se llevan a cabo diversas actuaciones preparatorias destinadas a organizar los trabajos y garantizar la protección del yacimiento. Estas incluyen la instalación de casetas y dependencias técnicas para el equipo de trabajo, la retirada de vegetación y las capas de protección que cubren los restos arqueológicos, así como el replanteo topográfico de los puntos exactos donde se realizarán los sondeos y la organización de accesos internos.
La intervención contará con un equipo interdisciplinar formado por más de 20 profesionales especializados en patrimonio histórico, entre los que se encuentran arqueólogos, arqueobiológicos, antropólogos físicos, especialistas en restauración, arquitectos y técnicos de obra.
La dirección arqueológica corresponde a Clemente López, con más de 20 años de experiencia, mientras que la dirección de restauración está a cargo de Francisco Ángel Álvarez, también con una trayectoria significativa en intervenciones sobre patrimonio arqueológico.
Las excavaciones realizadas en este enclave han permitido documentar una trama urbana prácticamente completa, con calles y viviendas organizadas en torno a patios interiores, sistemas de evacuación de aguas y diferentes espacios comunitarios, lo que ofrece una imagen muy precisa de cómo era la vida cotidiana en la ciudad hace más de 900 años.
En la actualidad, el conjunto arqueológico cuenta con más de 10.400 m2 excavados. La propuesta plantea la creación de dos niveles urbanos diferenciados: un nivel superior ajardinado destinado al uso público y un nivel inferior donde se conservarán, investigarán y podrán visitarse los restos arqueológicos.
Entre ambos niveles se generará una hendidura perimetral—el denominado ‘ha-ha’—que permitirá delimitar y proteger el yacimiento sin interrumpir la continuidad visual del espacio urbano. Este sistema facilitará la entrada de luz natural y ventilación al área arqueológica.
