Teherán (EFE).- Las tensiones se disparan entre Irán y Estados Unidos con el cruce de acusaciones y amenazas entre el líder supremo iraní, Alí Jameneí, y el presidente estadounidense Donald Trump, cuando parecía que se desvanecía la posibilidad de un ataque contra el país persa.
Teherán acusó hoy a Washington de injerencias en sus asuntos internos en medio de las protestas que han sacudido Irán en las últimas semanas, así como de las amenazas estadounidenses de una intervención militar.
La conducta hostil de EE.UU.
«La generación de tensiones se ha convertido en parte de la conducta hostil de Estados Unidos», declaró este domingo en rueda de prensa el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Baghaei.
«No es Irán quien interfiere en los asuntos internos del pueblo estadounidense, sino Estados Unidos el que continúa con su política de injerencia contra Irán y los países de la región», continuó el diplomático.
Acusaciones de Baghaei
Las acusaciones de Baghaei se producen después de que los líderes de ambos países, Ali Jameneí y Donald Trump, cruzaran duras acusaciones y amenazas el pasado sábado.
Jameneí desafío a Trump al calificarlo de «criminal» y lo responsabilizó de la muerte de «varios miles de personas» durante unas protestas que atribuyó a Estados Unidos e Israel.
«Consideramos al presidente de Estados Unidos culpable de las víctimas, los daños y las acusaciones que ha dirigido a la nación iraní», aseguró en un encuentro en Teherán con motivo del aniversario de la elección de Mahoma como profeta del islam.
La máxima autoridad política y religiosa de Irán afirmó que las protestas que han sacudido el país «fueron un complot estadounidense y el objetivo estadounidense es devorar a Irán», y acusó a Trump de intervenir «personalmente».
«Estados Unidos debe rendir cuentas», sentenció Jameneí.
Trump recogió el guante del clérigo y aseguró en una entrevista que «es el momento de buscar un nuevo liderazgo en Irán» que ponga fin a los casi 37 años de mandato del líder supremo.
El presidente estadounidense acusó a Jameneí de «la destrucción total del país y del uso de la violencia a niveles nunca antes vistos» y de la muerte de «miles de personas para mantener el control».
Amenazas de Trump
Trump ha amenazado en varias ocasiones durante las últimas semanas con atacar a Irán, primero si morían más personas en las protestas, después si se producían ejecuciones y más tarde afirmó que había «ayuda en camino», lo que muchos interpretaron como un aviso de una intervención que finalmente no se realizó.
Jameneí reconoció que «varios miles» de personas han muerto en las protestas, pero atribuyó esas muertes a un supuesto complot EE.UU.-Israel.
El fiscal de Teherán, Ali Salehi, también mencionó a Trump para rechazar sus afirmaciones sobre la supuesta suspensión de las ejecuciones de manifestantes y garantizó que la respuesta de la Justicia iraní será «firme, disuasoria y rápida».
«Trump siempre dice tonterías sin fundamento; nuestra respuesta será firme, disuasoria y rápida», reiteró Salehi.
Las protestas comenzaron a finales de diciembre por comerciantes de Teherán debido a la caída del rial y pronto se extendieron por el país pidiendo el fin de la República Islámica, alcanzando su momento álgido los pasados días 8 y 9, con una explosión de manifestaciones en prácticamente todo Irán.
