La magistrada presidenta del Tribunal del Jurado de la Audiencia Provincial de Palma ha disuelto el jurado popular que estaba enjuiciando la muerte de un bebé arrojado a un contenedor en Porto Cristo (Mallorca), y ha decidido suspender el procedimiento de forma definitiva.
Decisión del Tribunal
Según ha informado el Tribunal Superior de Justicia de Baleares (TSJIB), esta decisión fue adoptada debido a las dudas surgidas en torno a la competencia de un perito que declaró a propuesta de las defensas de los acusados.
La jueza consideró que la única prueba presentada por la defensa, dicho informe pericial, no puede ser admitida como prueba válida, ya que la ley de enjuiciamiento criminal exige que la persona que elabore el informe tenga un título oficial. Por tanto, ha determinado que no puede continuar el juicio, ya que la defensa, al no contar con esa prueba, se vería en desventaja, vulnerando el principio de igualdad de armas, así como el derecho de defensa y tutela judicial efectiva que contempla la Constitución Española.
Búsqueda del Perito
Además, la defensa ha manifestado que no ha podido localizar al mencionado perito, quien había declarado a solicitud de la defensa de la madre, sosteniendo la tesis de que el bebé había muerto debido a un aborto.
Investigación Judicial
Durante la vista que tuvo lugar la mañana del jueves, donde se tomó la determinación de suspender el procedimiento y disolver el jurado, la Fiscalía ha solicitado que se deduzca testimonio contra el perito. Las defensas no se opusieron a la solicitud, por lo que la jueza ha acordado abrir una investigación judicial contra el mismo.
Nuevo Juicio
La Audiencia de Palma deberá designar un nuevo magistrado o magistrada para presidir un tribunal popular compuesto por nuevos jurados y repetir el juicio desde el principio.
Contexto del Juicio
El juicio ahora suspendido había comenzado el pasado 27 de octubre. En el banquillo de los acusados se encontraban la madre y el tío del bebé, quienes enfrentaban una petición de pena de prisión permanente revisable por un delito de asesinato. También estaba la cuñada de la madre, acusada de un delito de omisión de socorro por el que se le pedía una multa de 5.400 euros.
Los hechos ocurrieron el 3 de noviembre de 2023. Según el escrito de acusación de la Fiscalía, la mujer, con un embarazo de 26 o 27 semanas, dio a luz dentro de un vehículo en el que viajaban su hermana y su cuñado. A pesar de estar cerca de un centro hospitalario, la madre entregó el cuerpo del neonato al hombre para que lo arrojara a un contenedor cercano y huyeron del lugar.
Declaraciones de la Fiscalía
Durante la primera sesión de la vista oral, la fiscal defendió que el bebé «nació vivo y llegó caliente al hospital», donde fue llevado tras ser encontrado en el contenedor. «Al bebé lo mataron porque lo tiraron al contenedor y lo abandonaron», afirmó la representante del Ministerio Público en su informe inicial.
Postura de la Defensa
El abogado de la madre reconoció que lo que hizo la mujer fue «una barbaridad», pero argumentó que «ella no es una asesina». En la misma línea, la letrada que representa al tío del bebé argumentó que el hombre no sabía que su cuñada estaba embarazada ni que estaba arrojando al bebé muerto en el contenedor, afirmando: «Nunca se podría imaginar que había depositado un feto humano».
Opiniones Médicas
El doctor de guardia en Pediatría y una médica de Urgencias del Hospital de Llevant, donde fue atendido el neonato, llegaron a la conclusión de que la criatura había nacido viva, aunque las circunstancias del parto y el tiempo transcurrido entre el rescate del contenedor y la llegada al centro hospitalario pudieron ocasionar que llegara sin signos de vida.
