
Murcia, 13 de marzo (EUROPA PRESS) – El Servicio de Genética Médica del Hospital Clínico Universitario Virgen de la Arrixaca ha dado un paso significativo en el cribado genético de pacientes con discapacidad intelectual, integrándose en el proyecto de medicina personalizada, promovido por el Gobierno regional y la Fundación Fundown.
Este servicio ha recibido un total de 40 expedientes completos de participantes, priorizando 10 para comenzar su evaluación médica. El año pasado, la Comunidad inició la investigación titulada ‘De la medicina genómica a la prevención personalizada en adultos con discapacidad intelectual. Hacia un envejecimiento activo y saludable’.
En el núcleo del estudio se halla la evaluación clínica-genética a cargo de los investigadores del Instituto de Investigación Biosanitaria Pascual Parrilla (IMIB), junto con los especialistas de Genética Médica de la Arrixaca. Esta evaluación busca explorar la posible etiología genética y/o biológica de la discapacidad intelectual, con el objetivo de establecer itinerarios de salud para aquellas personas con condiciones de base genética, según las declaraciones del Gobierno regional.
En colaboración con la Fundación Síndrome de Down de la Región (Fundown) y la Fundación GMP, el proyecto también pretende implantar un protocolo de actuación sanitario personalizado y preventivo, planificando así la atención de cada individuo de cara a su vejez.
El consejero de Salud, Juan José Pedreño, subrayó que «los resultados clínicos de evaluación de los participantes permitirán un seguimiento proactivo de sus problemas de salud y la prevención de patologías futuras». Además, destacó que este proyecto es uno de los primeros de co-creación en el IMIB, donde pacientes e investigadores colaboran de manera conjunta, otorgándole un alto valor a esta iniciativa.
Hasta el momento, se han completado las fases iniciales necesarias para la investigación: aprobación ética, reclutamiento, evaluaciones y envío de casos para estudio genético. Recientemente, la Fundación GMP y Fundown firmaron un convenio de colaboración en la sede del IMIB, que incluye una aportación de 15.000 euros. Esta cantidad, unida a las contribuciones de la Consejería de Salud a través de la Fundación para la Formación e Investigación Sanitarias (FFIS), asegurará la continuidad del proyecto.
«Este importante proyecto avanza según lo previsto», aseguró el consejero. «Los resultados científicos definitivos requerirán varios años de seguimiento y análisis, pero estamos caminando con paso firme hacia un cambio real en la asistencia a largo plazo para personas con discapacidad intelectual».
