La defensa de Pablo Ibar, condenado a cadena perpetua por triple asesinato, presentará una nueva moción que detallará el testimonio de un informante que afirma revelar la identidad de «los verdaderos» culpables. Así lo ha informado su abogado, Daniel Tibbitt, quien señala que la decisión del juez sobre la solicitud de reapertura y revisión del caso se retrasará debido a una cuestión formal.
BILBAO, 6 oct. (EUROPA PRESS) – Según Tibbitt, en junio se presentaron en los juzgados de Broward County dos mociones. La primera alegaba «asistencia letrada ineficaz» y la segunda contenía nuevas pruebas que exculpan a Ibar de los crímenes cometidos en Florida el 26 de junio de 1994.
El abogado facilitó una declaración jurada de un informante que señala a otra persona como responsable de los disparos que resultaron en la muerte de Casimir Sucharski, propietario de un club nocturno, y de las bailarinas Sharon Anderson y Marie Rogers.
Sin embargo, la Fiscalía argumentó que la defensa solo podría presentar una moción y no dos, por lo que el juez ha exigido que se presente una única solicitud. Tibbitt ha reconocido que esto llevará unas semanas adicionales para que el magistrado resuelva sobre la petición de reapertura y revisión del proceso.
El «optimismo» de Pablo Ibar
Tibbitt ha comentado que Ibar mantiene una actitud «optimista», a pesar de que el sistema judicial «lleva tiempo». Tras haber pasado por tres juicios, uno de los cuales resultó en una condena a pena de muerte que luego fue revocada, Ibar «tiene fe en el juez y el sistema», convencido de que se demostrará su inocencia.
El condenado ha estado más de 30 años en prisión, de los cuales 16 estuvo en el corredor de la muerte. Los hechos que dieron lugar a su condena ocurrieron en junio de 1994, cuando dos individuos armados entraron en la vivienda de Sucharski y asesinaron a él y a las dos bailarinas, ambas de 25 años.
La secuencia de los hechos fue capturada por una cámara de vigilancia instalada en el salón de la casa, que grabó el momento del crimen y el rostro borroso de uno de los asaltantes, identificado posteriormente como Pablo Ibar por la Policía.
La actual solicitud de revisión está respaldada por una declaración jurada de un testigo que, tres décadas después, afirmó que Ibar no participó en los crímenes y que los verdaderos responsables eran otros dos individuos, cuyas identidades también fueron proporcionadas.
Este testigo decidió revelar su información tras ver un reportaje sobre el caso, poco tiempo después de que el Tribunal del Cuarto Circuito de Apelaciones de Florida ratificara en 2023 la condena de Ibar. Este informante también exculpó a Ibar y proporcionó los nombres de los dos involucrados en los asesinatos.
Las investigaciones que se llevaron a cabo a instancias de la defensa confirmaron que el supuesto autor material del crimen tenía un historial criminal significativo y que, en el momento de los asesinatos, se encontraba en libertad. Se obtuvo además una fotografía que mostró un «gran parecido físico» con la persona del vídeo de vigilancia, lo que hizo que la defensa considerara que la información del nuevo testigo era creíble.
De acuerdo con la Asociación Pablo Ibar-Juicio Justo, el testigo conoció a los sospechosos mientras trabajaban para organizaciones de narcotráfico. Actualmente, este testigo está rehabilitado y vive fuera de Estados Unidos. En 1994, uno de los asaltantes le había pedido que participara en el robo, pero no lo hizo porque estaba fuera de la ciudad. Más tarde, ambos «se jactaron» de haber cometido los asesinatos, que al parecer fueron motivados por «un ajuste de cuentas» relacionado con el tráfico de drogas.
El testigo afirmó que ya había informado a la Policía sobre estos hechos en 1996 luego de ser detenido en un caso federal. Tibbitt confía en que, tras presentar su moción con todas sus alegaciones, se abrirá un nuevo proceso para la celebración de un nuevo juicio.
