El Ayuntamiento de Torrent (Valencia) ha anunciado que la demolición de 45 viviendas afectadas por la dana del pasado 29 de octubre se llevará a cabo en un plazo de dos meses y medio a tres. La alcaldesa, Amparo Folgado, ha informado que las obras comenzarán en la zona del Xenillet y continuarán con los inmuebles cercanos al puente de Alaquàs y al de Cuatro Caminos, finalizando con las viviendas dispersas en la zona.
La alcaldesa ha detallado que estas labores de demolición, que tienen un coste aproximado de 471.296 euros, son de extrema importancia por razones de seguridad, ya que muchos de los edificios presentan daños estructurales graves y el riesgo de ruina es inminente. Estos inmuebles, ubicados en las proximidades de los barrancos del Poyo y de l’Horteta, han sufrido graves deterioros debido a las intensas lluvias, quedando algunos de ellos parcialmente destruidos.
Folgado ha comentado que, tras exhaustivas inspecciones técnicas, se han decidido demoler urgentemente estas construcciones para eliminar los peligros que representan para la población y recuperar la seguridad en las zonas afectadas. «Esta demolición es muy importante por cuestión de seguridad», ha insistido la alcaldesa.
Las personas que han perdido sus hogares han sido realojadas en nuevas viviendas, algunas en otros municipios, y el Ayuntamiento sigue trabajando para facilitar su retorno a la zona afectada. En cuanto a las indemnizaciones, la alcaldesa ha señalado que los afectados han accedido a ayudas de diferentes entidades, y la administración local aún está evaluando cómo manejar el terreno de las casas demolidas.
La voz de los afectados
A pesar de las acciones del Ayuntamiento, algunos vecinos se han mostrado descontentos con la situación. Ana, una residente del Xenillet cuya casa se destruyó completamente, ha expresado que la situación es un «sinvivir». «No queda nada», lamenta, recordando que ahora vive de alquiler tras pasar los primeros meses en Xirivella. Ana ha denunciado también retrasos en los pagos de ayudas al alquiler, lo que ha aumentado su preocupación por la estabilidad de su situación habitacional.
Prevención y actuación del Ayuntamiento
Además de las labores de demolición, el Ayuntamiento ha exigido a la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) que se elabore un plan de acción para el cauce de los barrancos del Poyo y de l’Horteta. «Es crucial trabajar en la prevención aguas arriba, ya que si solo se interviene aguas abajo, el agua seguirá llegando», ha señalado Folgado, enfatizando la necesidad de crear zonas de mejora del entorno y áreas de retención de agua para evitar futuras tragedias.
El Ayuntamiento ha destacado que, dada la naturaleza de emergencia de la situación, el proceso de contratación para estas obras se ha gestionado conforme a la Ley 9/2017 de Contratos del Sector Público, utilizando un procedimiento de emergencia para agilizar la ejecución de los trabajos pendientes.
