El Partido Popular (PP) ha presentado, a través de sendas mociones en la Asamblea Regional, una petición al Gobierno de España para que reconozca a la Guardia Civil y la Policía Nacional como profesiones de riesgo. Esta solicitud se realiza en el contexto de la necesidad de «acabar con el agravio entre cuerpos», según lo informado por fuentes del partido en un comunicado.
El diputado Alfonso Fernando Cerón, quien aboga por estas iniciativas, ha subrayado que estas demandas se alinean con lo que han estado solicitando los sindicatos policiales y las asociaciones de la Guardia Civil desde hace tiempo, incluyendo un reclamo por la jubilación anticipada.
Cerón destacó que «el Gobierno de Sánchez, en lugar de distinguir adecuadamente a quienes arriesgan su vida a diario por nuestra seguridad, no atiende a sus demandas y pone cada vez más impedimentos a su trabajo». Explicó que el Real Decreto publicado en mayo por el Gobierno, tras la sentencia que dio razón a las organizaciones JUPOL, JUSAPOL y JUCIL respecto a la jubilación anticipada, establece un mecanismo legal, pero «excluye a los policías nacionales que entraron antes de 2011 y a todo el Cuerpo de la Guardia Civil».
«Es un maltrato hacia nuestras fuerzas y cuerpos de Seguridad del Estado absolutamente inadmisible, que ha ido en aumento», enfatizó Cerón. Asimismo, denunció «la persecución socialista a la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil», en el marco de la investigación de corrupción que afecta a Pedro Sánchez, su familia, su partido y su Gobierno.
El diputado concluyó afirmando que «es un sinsentido que se consideren de riesgo profesiones como las de cantantes, artistas, personal de vuelo, trabajadores ferroviarios o profesionales taurinos, entre otros, y no a quienes son garantes de nuestra seguridad y nuestras libertades». Destacó que «son dos cuerpos ejemplares, eficaces y profundamente respetados por los españoles, quienes valoran su entrega, su profesionalidad y el papel esencial que desempeñan en la seguridad y la convivencia». Por ello, indicó que «el Gobierno de España no puede seguir mirando hacia otro lado».
