LOGROÑO, 5 sep. (EUROPA PRESS) – La Diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño ha reafirmado su compromiso con la protección del patrimonio histórico-religioso tras el desplome de la torre de la Iglesia parroquial de la Asunción de Nuestra Señora en Viguera, ocurrido el pasado 23 de febrero. En colaboración con el Gobierno de La Rioja y el Ayuntamiento de Viguera, se ha impulsado un plan de intervención integral diseñado para recuperar el valor arquitectónico, funcional y espiritual de este emblemático monumento, declarado Bien de Interés Cultural desde 1986.
Desde el momento inmediato posterior al siniestro, se han mantenido reuniones entre las tres instituciones para analizar las causas del derrumbe y trabajar en un plan de acciones con el compromiso firme de llevar a cabo su ejecución total.
CAUSAS DEL SINIESTRO
El informe técnico definitivo sobre el desplome de la torre concluye que la causa principal del colapso fue externa y progresiva: la infiltración continua de agua. Se descartaron fallos por el asiento en profundidad del terreno o la presencia de un nivel freático activo a gran profundidad, apuntando en cambio a un relleno inestable y a zonas con humedad significativa, según el análisis geotécnico. Este deterioro se produjo de manera silenciosa, debilitando la base del muro sin mostrar signos visibles de alarmas antes del siniestro, sumado a la modestia constructiva de la estructura.
PLAN DE RESTAURACIÓN
En paralelo, la Diócesis, junto con el Gobierno de La Rioja y el Ayuntamiento de Viguera, ha promovido un ambicioso plan de restauración que contempla la recuperación no solo de la torre, sino del conjunto de la Iglesia, incluida la reintegración espacial del coro alto con la nave principal, diseño que será realizado por un equipo técnico multidisciplinar.
El proyecto se desarrollará en cinco fases e incluirá:
- Consolidación de muros y mejora del sistema de drenaje.
- Ejecución de un muro de contención.
- Restauración de cubiertas y bienes muebles.
- Estudios arqueológicos e históricos.
- Construcción de una nueva torre, cuya diseño será aprobado por el Consejo Superior de Patrimonio de La Rioja.
Además, se han planeado acciones urgentes a corto plazo como la vigilancia de grietas, la instalación de un campanario provisional y la adecuación del sistema de calefacción para garantizar el uso litúrgico del templo durante las obras.
Se ha manifestado la intención de que la restauración esté culminada antes del 15 de agosto de 2030, festividad de la Asunción de Nuestra Señora, advocación titular de la Iglesia y fecha de especial relevancia para la comunidad de Viguera.
En resumen, la Diócesis de Calahorra, el Gobierno de La Rioja y el Ayuntamiento de Viguera están trabajando juntos para llevar a cabo la restauración global de la Iglesia, buscando recuperar al máximo su belleza y monumentalidad original previas a las intervenciones realizadas en la década de 1960.
