El 5 de septiembre de 2025, Bruselas, a través de su portavoz Paula Pinho, informó que la Comisión Europea no tiene una posición sobre si la ofensiva israelí en la Franja de Gaza puede ser calificada de ‘genocidio’, tal como fue descrito por la vicepresidenta ejecutiva de Transición Limpia, Teresa Ribera. Durante una rueda de prensa, Pinho destacó la ‘incapacidad’ de Europa para ‘hablar con una sola voz’ sobre el conflicto.
La portavoz indicó, ‘No corresponde a la Comisión juzgar esta cuestión y definición, sino a los tribunales. No ha habido ninguna decisión del Colegio de Comisarios sobre este tema en particular’. Esta declaración se produjo un día después de que Ribera, en una intervención pública, expresara su preocupación por la situación en Gaza, sugiriendo que la acción militar israelí ‘si no lo es, se parece mucho a un genocidio’.
En un contexto similar, Anouar El Anouni, portavoz de Exteriores de la UE, subrayó que ‘establecer si se han cometido crímenes internacionales, incluido el genocidio, es competencia de los tribunales nacionales, así como de los tribunales y cortes internacionales que puedan tener jurisdicción’. El Anouni también enfatizó que ‘la calificación jurídica de tal acto, un acto de genocidio, requiere la evaluación adecuada de los hechos y una conclusión jurídica’.
La Comisión Europea ha reiterado su distanciamiento de las declaraciones de Ribera. En agosto, la vicepresidenta ya había indicado que la situación en Gaza era ‘insostenible’, y que la muerte de civiles es ‘indefendible’, sin respaldar oficialmente el uso del término genocidio para describir las acciones israelíes.
Este intercambio pone de relieve las tensiones dentro de la UE sobre cómo abordar la crisis en Gaza, donde las voces a favor de una respuesta más contundente se ven desafiadas por la necesidad de mantener la unidad política entre los Estados miembros.
