MURCIA, 3 Feb. (EUROPA PRESS) – La consejera de Política Social, Familias e Igualdad, Conchita Ruiz, ha presentado este martes la primera Estrategia Regional de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social, que contempla la reducción en la tramitación de las ayudas sociales de emergencias para situaciones más graves.
El objetivo es que las personas en situaciones críticas puedan acceder a una asistencia que «por esa urgencia requiere ser administrada a la mayor brevedad», en un plazo que podría estar alrededor de los tres meses, según ha puntualizado el secretario general de la Consejería, Nicolás Gonzálvez.
Estas ayudas se conceden desde los ayuntamientos y dependiendo de la administración local, «en algunos municipios se tarda más que en otros», por lo que el objetivo es «detectar esos retrasos y ponerles fin, reducir los tiempos, porque son ayudas que se entiende deben ser de inmediata tramitación», ha manifestado la consejera.
Este documento cuenta con más de un centenar de medidas, muchas de ellas nuevas, que deberán implementarse en los próximos años hasta 2028. Los retos «fundamentales» son «reducir la pobreza y la exclusión social, favorecer e impulsar la inclusión social y fomentar la integración». Ruiz celebró que «por primera vez tenemos una única hoja de ruta para trabajar entre todos en esa dirección y conseguir reducir los niveles de pobreza y de exclusión social en Murcia».
Según el secretario general de la Consejería, esta estrategia parte de un diagnóstico general realizado con un análisis del contexto nacional, donde las tasas de pobreza son «las terceras más altas de la Unión Europea». Asimismo, hizo referencia a los resultados de la última Encuesta de Población Activa (EPA), que evidencia que «más de 663.000 personas se encuentran en situación de pluriempleo en España, un récord histórico».
Se detecta así un nuevo perfil de persona en riesgo de exclusión: «una persona que tiene acceso al mercado laboral, pero que no puede garantizar el bienestar de su familia con su trabajo», lo que indica que «tener un empleo no garantiza estabilidad económica ni familiar», un fenómeno que se ha agravado tras la pandemia.
Nuevas Medidas en la Estrategia
La consejera explicó que la radiografía de la situación actual ha permitido «detectar e identificar aquellas áreas de actuación en las que se debe intervenir con mayor énfasis». A su juicio, esta estrategia se caracteriza por «el diálogo constante y el consenso en la exposición de medidas y propuestas para abordar las situaciones de pobreza y exclusión social».
El documento incluye más de un centenar de medidas, «muchas de ellas ya en implantación en la Región de Murcia», según destacó Ruiz, quien cifró en más de 100 millones de euros la partida que destina la Comunidad para abordar estas problemáticas. Algunas de las medidas «tendrán una planificación presupuestaria, mientras que otras se centrarán en reforzar los canales de comunicación, simplificar la administración y establecer protocolos de coordinación sin necesidad de consignaciones presupuestarias».
Entre las nuevas medidas, se avanzó en aquellas que inciden en «la prevención contra la pobreza, el fomento de la inclusión» y las dirigidas al ámbito educativo, donde se propone «trabajar en el tercer pacto contra el absentismo y el abandono escolar». También se incluye un apartado de integración social, aunque se reconoce que «el grueso de esta estrategia se centra en la prevención», abordando áreas como la educación, la salud, la vivienda, el empleo y los servicios sociales.
En el ámbito de la sanidad y servicios sociales, se enfatiza la importancia de protocolos de coordinación y del trabajo en red entre departamentos, con el objetivo de no solo abordar la pobreza con medidas concretas, sino también ofrecer un acompañamiento y seguimiento a las personas y familias atendidas.
Se propone la creación de mesas de trabajo interdisciplinarias para atender las necesidades de estos colectivos, un aspecto «clave», según Gonzálvez. Además, se llevará a cabo un refuerzo de los equipos de servicios sociales para abordar situaciones complejas que requieran una intervención más especializada, especialmente en el entorno sociofamiliar inmediato.
La estrategia incluye indicadores para el seguimiento y evaluación del cumplimiento de las medidas, con el objetivo de valorar, al finalizar su vigencia en unos años, la efectividad de las acciones emprendidas. El objetivo principal es «la prevención de la pobreza, favoreciendo que las personas y familias en situación de desventaja social logren salir de la desigualdad».
La consejera advirtió que «la alta inflación y la pérdida del poder adquisitivo de los ciudadanos está creando un nuevo perfil de pobreza», donde «a pesar de tener un empleo, se tienen dificultades para llegar a fin de mes y cubrir necesidades básicas». Abogó, por ello, por «reforzar la coordinación y trabajo en red» para prevenir y favorecer la inclusión e integración de estos nuevos perfiles.
Ruiz aclaró que no se contemplan nuevas ayudas económicas, sino que se centrarán en identificar necesidades, como «reformular los programas de empleabilidad o hacer hincapié en los primeros años de vida en educación». Aseguró que se crearán «diferentes escenarios bajo un marco común para trabajar en ese objetivo prioritario de cambiar la situación y luchar contra la pobreza».
Este documento, en el que se ha trabajado durante más de un año, ha contado con la participación de diversas organizaciones sociales del Tercer Sector en la lucha contra la pobreza, coordinado desde los departamentos del Gobierno regional, así como la atención a las personas en situación de vulnerabilidad, la Federación de Municipios, el Ayuntamiento de Murcia, la Delegación de Gobierno, la Universidad de Murcia y el Colegio de Trabajo Social.
